martes, 13 de octubre de 2015

Un Curso en Milagros con Micael de Nebadon. Capítulo 7 LOS REGALOS DEL REINO La curación y la inmutabilidad de la mente (Parte 2). Micael de Nebadon. ¡Compartir!!!



Mientras recuerdas tu verdadera e inmutable identidad con el Padre. Así atraes alineación permanente con todas tus expresiones como una criatura mortal. Así serás elevado hacia arriba en la Expiación del Segundo Nacimiento en la Ciudadanía Universal. He venido a revelar a aquellos que están listos por sus elecciones de largo plazo… la verdad del propósito para la humanidad, el significado de las Eternas Verdades y Virtudes… nuestros valores eternos que los harán dioses y diosas fuera de su cuerpo mortal.

-CM Micael de Nebadon



Capítulo 7
LOS REGALOS DEL REINO
La curación y la inmutabilidad de la mente (Parte 2)

El miedo no produce alegría. La curación sí. El miedo siempre hace excepciones. La curación nunca las hace. El miedo produce disociación porque genera separación. La curación siempre produce armonía porque procede de la integración. Es predecible porque se puede contar con ella. Se puede contar con todo lo que es de Dios porque todo lo que es de Dios es completamente real. Se puede contar con la curación porque la inspira Su Voz, y procede de acuerdo con Sus leyes. Mas si la curación es consistente tu entendimiento acerca de ella no puede ser inconsistente. El entendimiento significa consistencia porque Dios significa consistencia. Puesto que ése es Su significado, es también el tuyo. Tu significado no puede estar en desacuerdo con el Suyo porque todo lo que significas y lo único que significas procede de Su significado y es como el Suyo. Dios no puede estar en desacuerdo Consigo Mismo, y no puedes estar en desacuerdo con Él. No puedes separar tu Ser de tu Creador, Quien te creó al compartir Su Ser contigo.

El sanador que no ha sanado desea la gratitud de sus hermanos, pero él no les está agradecido. Ello se debe a que cree que les está dando algo y que no está recibiendo algo igualmente deseable a cambio. Lo que enseña se ve limitado por lo poco que está aprendiendo. Su lección de curación se ve limitada por su propia ingratitud, que es una lección de enfermedad. El verdadero aprendizaje es constante, y tan vital en su poder de producir cambios que un Hijo de Dios puede reconocer su propio poder en un instante y cambiar el mundo en el siguiente. Ello se debe a que al cambiar de mentalidad, produce un cambio en el instrumento más poderoso que jamás se le haya dado para cambiar. Esto no contradice en modo alguno la inmutabilidad de la mente tal como Dios la creó, pero mientras sigas aprendiendo a través del ego creerás que has efectuado un cambio en ella. Esto te pone en una situación en la que tienes que aprender una lección aparentemente contradictoria: tienes que aprender a cambiar de mentalidad con respecto a tu mente. Sólo así puedes aprender que tu mente es inmutable.

Eso es exactamente lo que estás aprendiendo cuando llevas a cabo una curación. Estás reconociendo que la mente de tu hermano es inalterable, al darte cuenta de que es imposible que él hubiese podido efectuar un cambio en ella. Así es como percibes al Espíritu Santo en él. El Espíritu Santo en él es el único que nunca cambia Su Mente. Tu hermano tal vez piense que él puede cambiar la suya, o, de otro modo, no se percibiría a sí mismo como enfermo. No sabe, por lo tanto, lo que es su Ser. Si sólo ves en él lo inalterable en realidad no lo has cambiado. Al cambiar de mentalidad acerca de su mente por él le ayudas a anular el cambio que su ego cree haber efectuado en él.


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“YO SOY el Fuego Blanco Puro de  la Perfección de Cristo en mí”
Lucía Montaño Ferrer