sábado, 7 de noviembre de 2015

Un Curso en Milagros en el Colegio de Salvington. Capítulo 8. EL VIAJE DE RETORNO. El cuerpo como medio de comunicación. (Parte 3). Micael de Nebadon. ¡Compartir!!!


"Mientras disuelves todas las obstrucciones de la expresión vibratoria baja en el grandioso Océano de Su Vacuidad… Elevándote hacia arriba en la actividad vibratoria de todo el tejido vivo individual… tu campo de promesa y potencialidad… tus percepciones de subjetividad se elevarán a la Verdad y el Conocimiento… el Absoluto se establece mejor en ti… con tu campo de vida. Emerges fuera del capullo del vientre de la Madre Tierra en una expresión única personalizada e individualizada que se establecerá permanentemente en el Primero y Único Pensamiento Primordial del Padre Dios.

…y éste campo personal que estás demostrando y creado con la colaboración del Otorgamiento del Paraíso… se convierte en tu propia salvación mientras que la receptividad eterna se establece y reinstala a través de tu demostración viva de la maestría de tu Séptuple Autoridad creativa y de ser responsable adorando el Regalo de la Vida que se te a dado, porque los seres humanos están diseñados y creados para tener una comunión espiritual recíproca conscientes con el Uno que todo-penetra. Para precipitarte en el uso visible de todo lo necesario… y para reinstalarse nuevamente en Su Luz Pura Una… toda tu Substancia visible manifestada que ya no sirve a tus propósitos y significados."

Micael de Nebadon


Capítulo 8
EL VIAJE DE RETORNO
El cuerpo como medio de comunicación (Parte 3)

Despejar estos obstáculos es, por consiguiente, la única manera de garantizar ayuda y curación. Ayudar y curar son las expresiones naturales de la mente que está operando a través del cuerpo, pero no en él. Si la mente cree que su objetivo es el cuerpo distorsionará su percepción de éste, y al bloquear su propia extensión más allá del mismo, dará lugar a enfermedades, pues estará fomentando la separación. Percibir el cuerpo como una entidad separada no puede sino fomentar la enfermedad, ya que ello no es verdad. Un medio de comunicación deja de ser útil si se emplea para cualquier otra cosa. Usar un instrumento de comunicación como instrumento de ataque es estar confundido con respecto a su propósito.

Comunicar es unir y atacar es separar. ¿Cómo ibas a poder hacer ambas cosas simultáneamente utilizando el mismo medio y no sufrir por ello? La percepción del cuerpo sólo se puede unificar cuando se ha aceptado un solo propósito. Esto libera a la mente de la tentación de ver al cuerpo bajo distintas luces, y puede entonces entregárselo por completo a la única Luz en la que puede ser realmente entendido. Confundir un recurso de aprendizaje con un objetivo del plan de estudios es una confusión básica que impide el entendimiento de ambos. El aprendizaje tiene que conducir más allá del cuerpo, al re-establecimiento del poder de la mente en él. Esto sólo se puede lograr si la mente se extiende hasta otras mentes, y no interrumpe su extensión. Esta interrupción es la causa de todas las enfermedades porque la única función de la mente es extender.

Lo opuesto a la dicha es la depresión. Cuando lo que aprendes fomenta la depresión en lugar de la dicha, es que no estás escuchando al Maestro jubiloso de Dios ni aprendiendo Sus lecciones. Ver un cuerpo de cualquier otra forma que no sea como un medio de comunicación es limitar a tu mente y hacerte daño a ti mismo. La salud, por lo tanto, no es otra cosa que un propósito unificado. Si se pone al cuerpo en armonía con el propósito de la mente, éste se vuelve íntegro porque la mente sólo tiene un propósito. El ataque tan sólo puede ser un propósito que el cuerpo ha asumido, ya que separado de la mente, el cuerpo no tiene ningún propósito.

Tú no estás limitado por el cuerpo, y el pensamiento no puede hacerse carne. La mente, no obstante, puede manifestarse a través del cuerpo si va más allá de él y no lo interpreta como una limitación. Siempre que ves a alguien limitado a un cuerpo o por un cuerpo, estás imponiéndote a ti mismo ese mismo limite. ¿Estás dispuesto a aceptar eso, cuando el único propósito de tu aprendizaje debería ser escaparte de toda limitación? Todo aquel que concibe el cuerpo como un medio de ataque y cree que de ello puede derivar dicha, demuestra inequívocamente que es un mal estudiante. Ha aceptado un objetivo de aprendizaje que contradice claramente el propósito unificado del plan de estudios y que le impide aceptar como propio el propósito de éste.

La dicha procede de un propósito unificado, y un propósito unificado es algo que es únicamente propio de Dios. Cuando tu propósito está unificado es el Suyo. Si crees que puedes interferir en Su propósito necesitas salvación. Te has condenado a ti mismo, pero la condenación no es algo que proceda de Dios. Por lo tanto, no es real. Ni tampoco lo son sus aparentes resultados. Cuando ves a tu hermano como un cuerpo, lo estás condenando porque te has condenado a ti mismo. No obstante, si toda condenación es irreal, y tiene que serlo puesto que es una forma de ataque, entonces no puede tener consecuencias.

No te permitas sufrir por causa de las consecuencias imaginarias de lo que no es real. Libera tu mente de la creencia de que eso es posible. En su total imposibilidad radica tu única esperanza de liberación. ¿Y qué otra esperanza querrías albergar? La única manera de liberarse de las ilusiones es dejando de creer en ellas. El ataque no existe; lo único que existe es comunicación ilimitada y, por lo tanto, poder y plenitud ilimitados. El poder de la plenitud es la extensión. No dejes que tus pensamientos se detengan en este mundo, y tu mente se volverá receptiva a la creación en Dios.


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“YO SOY el Fuego Blanco Puro de  la Perfección de Cristo en mí”
Lucía Montaño Ferrer