martes, 17 de noviembre de 2015

Un Curso en Milagros.Capítulo 9. LA ACEPTACIÓN DE LA EXPIACIÓN. La aceptación de la realidad. Iniciativa Mundial y Misión Globlal de Micael de Nebadon. ¡Compartir!!!


Bienaventurados son aquellos que hacen honor al Espíritu de la Madre del Universo; porque ellos encontrarán que su mente será un campo rico en nutrientes y de fertilidad.  Ellos descubrirán con asombro la receptividad de la Verdad y del Amor desbordante.

Micael Sananda Esu
Micael de Nebadon


Capítulo 9
LA ACEPTACIÓN DE LA EXPIACIÓN
La aceptación de la realidad

Tener miedo de la Voluntad de Dios es una de las creencias más extrañas que la mente humana jamás haya podido concebir. Esto no habría podido ocurrir a no ser que la mente hubiese estado ya tan profundamente dividida, que le hubiese sido posible tener miedo de lo que ella misma es. La realidad sólo puede ser una "amenaza" para lo ilusorio, ya que lo único que la realidad puede defender es la verdad. El hecho mismo de que percibas la Voluntad de Dios - que es lo que tú eres - como algo temible, demuestra que tienes miedo de lo que eres. Por lo tanto, no es de la Voluntad de Dios de lo que tienes miedo, sino de la tuya.

Tu voluntad no es la voluntad del ego, y por eso es por lo que el ego está contra ti. Lo que parece ser el temor a Dios es en realidad el miedo a tu propia realidad. En un estado de pánico no se puede aprender nada de manera consistente. Si el propósito de este curso es ayudarte a recordar lo que eres, y tú crees que lo que eres es algo temible, de ello se deduce forzosamente que no aprenderás este curso. Sin embargo, la razón de que el curso exista es precisamente porque no sabes lo que eres.

Si no sabes lo que es tu realidad, ¿por qué estás tan seguro de que es temible? La asociación que se hace entre la verdad y el miedo, que a lo sumo sería altamente artificial, es especialmente inadecuada en las mentes de aquellos que no saben lo que es la verdad. Lo único que esto quiere decir es que estás asociando arbitrariamente algo que se encuentra más allá de tu conciencia con algo que no deseas. Es evidente, pues, que estás juzgando algo de lo cual no tienes el menor conocimiento. Has urdido esta extraña situación de forma tal que te resulta imposible escapar de ella sin un Guía que sepa cuál es tu realidad. El propósito de este Guía no es otro que el de recordarte lo que deseas. Él no está tratando de imponerte una voluntad ajena. Está simplemente haciendo todo lo posible, dentro de los límites que tú le impones, por re-establecer tu propia voluntad en tu conciencia.

Has aprisionado tu voluntad más allá de tu propia conciencia, donde todavía se encuentra, pero desde donde no puede ayudarte. Cuando dije que la función del Espíritu Santo es separar lo falso de lo verdadero en tu mente, quise decir que Él tiene el poder de ver lo que has ocultado y reconocer en ello la Voluntad de Dios. Gracias a este reconocimiento, Él puede hacer que la Voluntad de Dios sea real para ti porque Él está en tu mente, y, por lo tanto, Él es tu realidad. Si la percepción que Él tiene de tu mente trae la realidad de ésta hasta ti, te está ayudando a recordar lo que eres. Lo único que puede ocasionar temor en este proceso es lo que tú crees que perderías. Lo único que realmente puedes tener, no obstante, es lo que el Espíritu Santo ve.