martes, 22 de diciembre de 2015

Un Curso de Milagros en Salvington. CAPÍTULO 9. LA ACEPTACIÓN DE LA EXPIACIÓN. La grandeza en contraposición a la grandiosidad (Parte 1). Micael de Nebadon - Espíritu de la Verdad, Santo Consolador. ¡Compartir!!!



La Expiación es una actividad vibratoria aportando un poder que transfigura y transforma; tus pensamientos controlan todas las actividades vibratorias.

Desde el más elevado y puro Pensamiento Perfecto del Ideal del Centro Creativo y Fuente así como los pensamientos y sentimientos de las personalidades finitas… todo en la existencia se mueve hacia la actualización de una mayor Expiación… una expresión mucho más completa del Pensamiento Perfecto… la Palabra Originaria… y el Acto Inmaculado.

Micael de Nebadon
Espíritu de la Verdad, Santo Consolador

CAPÍTULO 9
LA ACEPTACIÓN DE LA EXPIACIÓN
La grandeza en contraposición a la grandiosidad (Parte 1)

La grandeza es de Dios y sólo de Él. Por lo tanto, se encuentra en ti. Siempre que te vuelves consciente de ella, por vagamente que sea, abandonas al ego automáticamente, ya que en presencia de la grandeza de Dios la insignificancia del ego resulta perfectamente evidente. Cuando esto ocurre, el ego cree -a pesar de que no lo entiende- que su "enemigo" lo ha atacado, e intenta ofrecerte regalos para inducirte a que vuelvas a ponerte bajo su "protección". El auto-engrandecimiento es la única ofrenda que puede hacer. La grandiosidad del ego es la alternativa que él ofrece a la grandeza de Dios. ¿Por cuál de estas dos alternativas te vas a decidir?

El propósito de la grandiosidad es siempre encubrir la desesperación. No hay esperanzas de que pueda hacerlo porque no es real. Es un intento de contrarrestar tu sensación de pequeñez, basado en la creencia de que la pequeñez es real. Sin esta creencia la grandiosidad no tendría sentido y no la desearías en absoluto. La esencia de la grandiosidad es la competencia porque la grandiosidad siempre implica ataque. Es un intento ilusorio de eclipsar pero no de deshacer. Dijimos anteriormente que el ego oscila entre la sospecha y la perversidad. Permanece receloso mientras te desesperes contigo mismo. Pasa a la perversidad cuando decides no tolerar más tu auto-degradación e ir en busca de ayuda. Entonces te ofrece como "solución" la ilusión del ataque.

El ego no entiende la diferencia que hay entre la grandeza y la grandiosidad porque no ve la diferencia que hay entre los impulsos milagrosos y las extrañas creencias del ego que él mismo ha inventado. Te dije que el ego es consciente de que su existencia está amenazada, pero no hace distinciones entre estos dos tipos de amenaza tan diferentes. Su profunda sensación de vulnerabilidad le impide juzgar, excepto con ataques. Cuando el ego se siente amenazado, su única elección estriba en si atacar ahora o retirarse para atacar más tarde. Si aceptas su oferta de grandiosidad atacará inmediatamente. Si no, esperará.

El ego queda inmovilizado en presencia de la grandeza de Dios porque Su grandeza establece tu libertad. Aun la más leve indicación de tu realidad expulsa literalmente al ego de tu mente ya que deja de interesarte por completo. La grandeza está totalmente desprovista de ilusiones y, puesto que es real, es extremadamente convincente. Mas la convicción de que es real te abandonará a menos que no permitas que el ego la ataque. El ego no escatimará esfuerzo alguno por rehacerse y movilizar sus recursos en contra de tu liberación. Te dirá que estás loco, y alegará que la grandeza no puede ser realmente parte de ti debido a la pequeñez en la que él cree. Pero tú grandeza no es ilusoria porque no fue invención tuya. Inventaste la grandiosidad y le tienes miedo porque es una forma de ataque, pero tú grandeza es de Dios, Quien la creó como expresión de Su Amor.

Desde tu grandeza tan sólo puedes bendecir porque tu grandeza es tu abundancia. Al bendecir la conservas en tu mente, protegiéndola así de las ilusiones y manteniéndote a ti mismo en la Mente de Dios. Recuerda siempre que no puedes estar en ninguna otra parte, excepto en la Mente de Dios. Cuando te olvidas de esto, te desesperas y atacas.

El ego depende exclusivamente de que estés dispuesto a tolerarlo. Si estuvieses dispuesto a contemplar tu grandeza no podrías desesperarte, y, por lo tanto, no podrías desear al ego. Tu grandeza es la respuesta de Dios al ego porque es verdad. La pequeñez y la grandeza no pueden coexistir, ni tampoco pueden sucederse alternadamente. La pequeñez y la grandiosidad, por otra parte, no tan sólo pueden, sino que se ven obligadas a alternar, puesto que ninguna de las dos es verdad y se encuentran, por lo tanto, en el mismo nivel. Al ser éste el nivel de los cambios, se experimenta como un constante alternar, siendo los extremos su característica principal.

https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10154291080916029&set=gm.550047485150693&type=3&theater

 The Universal Family of Christ Michael and the Mother Spirit

Navegando las Sociedades de Micael de Nebadon

Traducciones al español:

 Un Curso en Milagros en el Colegio de Salvington - Grupo en Facebook

Un Curso en Milagros en el Colegio de Salvington - Grupo en Google+

A Course in Miracles at Salvington College - Facebook

A Course in Miracles at Salvington College – Google +

Foundation for Inner Peace