lunes, 15 de agosto de 2016

UN CURSO EN MILAGROS SALVINGTON. CAPÍTULO 14. LAS ENSEÑANZAS EN FAVOR DE LA VERDAD. El alumno feliz. - Español/English. Micael de Nebadon / Micael Sananda Esu - Espíritu de la Verdad, Santo Consolador. ¡Compartir!!!


Adora y reconoce la perfección del Padre Quien Es tu Vida… mas aun así, también debes aceptar y hacerte consciente de tus propias imperfecciones personales… Comprendiendo las V’s (Visión, Virtudes, Valores, Verdades, Convalidaciones (Validations), Victorias).

Comprender el Protocolo Universal de los Circuitos Infinitos del Paraíso. A través de los cuales viajarás del gran abismo de la mortalidad hacia la inmortalidad.

Comprender, aplicar y luego vivir de una forma nueva es lo que te ofrezco… de acuerdo con tu Autoridad… Tu Autoría. Estos Siete Poderes para que escribas tu destino actualizándolo.

… mientras preguntas y permites… Yo caminaré en un esfuerzo más concertado contigo… ayudando a cada uno a aplicar el Espejo de los Velos en la Paternidad Primordial Una de Dios.

Cristo Micael de Nebadon



CAPÍTULO 14
LAS ENSEÑANZAS EN FAVOR DE LA VERDAD
El alumno feliz

El Espíritu Santo necesita un alumno feliz en quien Su misión pueda llevarse a cabo felizmente. Tú que eres tan partidario de la aflicción, debes reconocer en primer lugar que eres infeliz y desdichado. El Espíritu Santo no puede enseñar sin este contraste, pues tú crees que la aflicción es felicidad. Esto te ha confundido tanto, que te has empeñado en aprender a hacer lo que nunca podrás hacer, creyendo que si no aprendes a hacerlo no serás feliz. No te das cuenta de que los cimientos sobre los que se basa este objetivo de aprendizaje tan extraño, no tienen ningún sentido. No obstante, puede que aún tengan sentido para ti. Si tienes fe en lo que no es nada, encontrarás el "tesoro" que buscas. Pero habrás agregado una carga más a tú ya sobrecargada mente. Creerás que lo que no es nada es valioso y lo apreciarás. Para ti, un trocito de vidrio, una mota de polvo, un cuerpo o una guerra son todos una misma cosa. Pues si valoras una sola cosa que esté hecha de lo que no es nada, habrás creído que lo que no es nada puede ser valioso y que puedes aprender a hacer que lo que no es verdad lo sea.

El Espíritu Santo, que ve donde te encuentras, pero sabe que realmente te encuentras en otra parte, comienza Su lección de simplicidad con la enseñanza fundamental de que la Verdad es Verdad. Ésta es la lección más difícil que jamás tendrás que aprender y, al fin y al cabo, la única. La simplicidad es algo muy difícil para las mentes retorcidas. Observa todas las distorsiones que has hecho de lo que no es nada; todas las extrañas manifestaciones, sentimientos, acciones y reacciones que has urdido de ello. Nada te es tan ajeno como la simple verdad, ni hay nada que estés menos inclinado a escuchar. El contraste entre lo que es verdad y lo que no lo es, es perfectamente evidente; sin embargo, tú no lo ves. Lo que es simple y obvio no es evidente para los que desean fabricar palacios y ropajes regios de la nada, creyendo que éstos les convierten en reyes de áurea.

El Espíritu Santo ve esto y enseña simplemente que nada de ello es verdad. A esos infelices alumnos que quieren enseñarse a sí mismos lo que no es nada y que se engañan creyendo que es algo, el Espíritu Santo les dice con perfecta serenidad:

La Verdad es Verdad. Es lo único que importa, lo único que es real y lo único que existe. Permíteme hacer por ti la única distinción que tú no puedes hacer, pero que necesitas aprender. La fe que tienes en lo que no es nada te está engañando. Deposítala en Mí, y Yo, a Mi vez, la depositaré delicadamente en el santo lugar donde le corresponde estar. Allí no encontrarás engaño, sino únicamente la simple Verdad. Y la amarás porque la comprenderás.

Al igual que tú, el Espíritu Santo no creó la verdad. Al igual que Dios, Él sabe que la Verdad es Verdad. El Espíritu Santo lleva la Luz de la Verdad a las tinieblas y deja que resplandezca sobre ti. Y a medida que resplandece en ti, tus hermanos la ven, y al darse cuenta de que esta Luz no es obra tuya, ven en ti mucho más de lo que tú mismo ves. Ellos serán los felices alumnos de la lección que esa Luz les muestra porque les enseña a liberarse de lo que no es nada y de todas las obras de lo que no es nada. No podrán ver que las pesadas cadenas que parecen atarlos a la desesperación no son nada hasta que tú les lleves la Luz. Se darán cuenta entonces de que las cadenas han desaparecido y de que, por lo tanto, no podían haber sido nada. Y tú te darás cuenta de esto junto con ellos. Y puesto que les enseñaste lo que es la felicidad y la liberación, ellos se convertirán en tus maestros de liberación y felicidad.

Cuando le enseñas a alguien que la Verdad es Verdad, lo aprendes con él. Y así aprendes que lo que parecía ser lo más difícil de entender es lo más fácil. Aprende a ser un alumno feliz, pues jamás aprenderás cómo hacer que lo que no es nada sea todo. Pero date cuenta de que ésa ha sido tu meta, y reconoce cuán descabellada ha sido. Alégrate de que haya sido deshecha, pues cuando la examinas honestamente, queda deshecha. Dije anteriormente: "No te conformes con lo que no es nada", pues has creído que lo que no es nada podía hacerte feliz. Mas eso no es verdad.

Si quieres ser un alumno feliz tienes que entregarle al Espíritu Santo todo lo que has aprendido para así desaprenderlo. Y luego empezar a aprender las gozosas lecciones que se suceden rápidamente sobre los sólidos cimientos de que la Verdad es Verdad. Pues lo que se construye sobre ellos es verdad, y está basado en la verdad. Todo un universo de aprendizaje se revelará ante ti en toda su maravillosa simplicidad. Y puesto que tendrás la Verdad ante ti, no desearás volver la vista atrás.

El alumno feliz satisface las condiciones del aprendizaje en este mundo, de la misma forma en que satisface las condiciones del conocimiento en el Reino. Todo ello se basa en el plan del Espíritu Santo para liberarte del pasado y revelarte el camino hacia la libertad. Pues la Verdad es Verdad. ¿Qué otra cosa podía o pudo jamás serlo? En esta simple lección se encuentra la llave de la lóbrega puerta que crees está cerrada para siempre. Construiste esa puerta de la nada, y detrás de ella no hay nada. La llave no es más que la Luz que con su resplandor desvanece las siluetas, formas y temores de lo que no es nada. Acepta de las manos de Cristo esta llave que abre la puerta de la libertad para que puedas unirte a Él en la santa misión de difundir la Luz. Pues, al igual que tus hermanos, no te das cuenta de que la Luz ha llegado y de que te ha liberado del sueño de las tinieblas.

Ve a tus hermanos libres, y aprende de ellos cómo liberarte de las tinieblas. La Luz que refulge en ti los despertará, y ellos no dejarán que sigas durmiendo. La visión de Cristo se otorga en el mismo instante en que se percibe. Allí donde todo es claro, todo es santidad. La quietud de su simplicidad es tan irresistible que te darás cuenta de que es imposible negar la simple verdad, pues no hay nada más. Dios está en todas partes y Su Hijo mora en Él junto con todo lo demás. ¿Cómo puede entonar cantos fúnebres cuando esto es cierto?


***

CHAPTER 14
TEACHING FOR TRUTH
The Happy Learner

The Holy Spirit needs a happy learner, in whom His mission can be happily accomplished. You who are steadfastly devoted to misery must first recognize that you are miserable and not happy. The Holy Spirit cannot teach without this contrast, for you believe that misery is happiness. This has so confused you that you have undertaken to learn to do what you can never do, believing that unless you learn it you will not be happy. You do not realize that the foundation on which this most peculiar learning goal depends means absolutely nothing. Yet it may still make sense to you. Have faith in nothing and you will find the “treasure” that you seek. Yet you will add another burden to your already burdened mind. You will believe that nothing is of value, and will value it. A little piece of glass, a speck of dust, a body or a war are one to you. For if you value one thing made of nothing, you have believed that nothing can be precious, and that you can learn how to make the untrue true.

The Holy Spirit, seeing where you are but knowing you are elsewhere, begins His lesson in simplicity with the fundamental teaching that truth is true. This is the hardest lesson you will ever learn, and in the end the only one. Simplicity is very difficult for twisted minds. Consider all the distortions you have made of nothing; all the strange forms and feelings and actions and reactions that you have woven out of it. Nothing is so alien to you as the simple truth, and nothing are you less inclined to listen to. The contrast between what is true and what is not is perfectly apparent, yet you do not see it. The simple and the obvious are not apparent to those who would make palaces and royal robes of nothing, believing they are kings with golden crowns because of them.

All this the Holy Spirit sees, and teaches, simply, that all this is not true. To those unhappy learners who would teach themselves nothing, and delude themselves into believing that it is not nothing, the Holy Spirit says, with steadfast quietness:

The truth is true. Nothing else matters, nothing else is real, and everything beside it is not there. Let Me make the one distinction for you that you cannot make, but need to learn. Your faith in nothing is deceiving you. Offer your faith to Me, and I will place it gently in the holy place where it belongs. You will find no deception there, but only the simple truth. And you will love it because you will understand it.

Like you, the Holy Spirit did not make truth. Like God, He knows it to be true. He brings the light of truth into the darkness, and lets it shine on you. And as it shines your brothers see it, and realizing that this light is not what you have made, they see in you more than you see. They will be happy learners of the lesson this light brings to them, because it teaches them release from nothing and from all the works of nothing. The heavy chains that seem to bind them to despair they do not see as nothing, until you bring the light to them. And then they see the chains have disappeared, and so they must have been nothing. And you will see it with them. Because you taught them gladness and release, they will become your teachers in release and gladness.

When you teach anyone that truth is true, you learn it with him. And so you learn that what seemed hardest was the easiest. Learn to be a happy learner. You will never learn how to make nothing everything. Yet see that this has been your goal, and recognize how foolish it has been. Be glad it is undone, for when you look at it in simple honesty, it is undone. I said before, “Be not content with nothing,” for you have believed that nothing could content you. It is not so.

If you would be a happy learner, you must give everything you have learned to the Holy Spirit, to be unlearned for you. And then begin to learn the joyous lessons that come quickly on the firm foundation that truth is true. For what is builded there is true, and built on truth. The universe of learning will open up before you in all its gracious simplicity. With truth before you, you will not look back.

The happy learner meets the conditions of learning here, as he meets the conditions of knowledge in the Kingdom. All this lies in the Holy Spirit’s plan to free you from the past, and open up the way to freedom for you. For truth is true. What else could ever be, or ever was? This simple lesson holds the key to the dark door that you believe is locked forever. You made this door of nothing, and behind it is nothing. The key is only the light that shines away the shapes and forms and fears of nothing. Accept this key to freedom from the hands of Christ Who gives it to you, that you may join Him in the holy task of bringing light. For, like your brothers, you do not realize the light has come and freed you from the sleep of darkness.

Behold your brothers in their freedom, and learn of them how to be free of darkness. The light in you will waken them, and they will not leave you asleep. The vision of Christ is given the very instant that it is perceived. Where everything is clear, it is all holy. The quietness of its simplicity is so compelling that you will realize it is impossible to deny the simple truth. For there is nothing else. God is everywhere, and His Son is in Him with everything. Can he sing the dirge of sorrow when this is true?



Nuestras Comunidades de Luz y Vida están diseñada para Sanar... Bendecir... Prosperar... Educar... Informar.... Iluminar...

Our Community of Light and Life is designed to progressively Heal,.. Bless,..Prosper .. Educate .. Enlighten .. Illuminate.


Micael de Nebadon
Enseñanzas del Espíritu de la Verdad, Santo Consolador
                                                                                  
                                                                                   
MICHAEL OF NEBADON FOUNDATION
                                                                                         
Michael Of Nebadon Foundation
                                                                                     
FUNDACIÓN MICAEL DE NEBADON
                                                                                  
Michael Of Nebadon Foundation, Latinoamérica

LA MADRE UNIVERSAL DE NEBADON

Traducciones al español: