ABBA - 17 DE AGOSTO 2018 - COMPLETO.




ABBA - 17 DE AGOSTO 2018 - COMPLETO.


En el Yo eterno, ABBA en silencio y en la Alegría de la Eternidad se dirige a cada Corazón.

Sois cada día más numerosos los que redescubrís la Alegría y la Evidencia, allí donde la risa os lleva, a no jugar más en el seno de una historia, de un mundo o de un personaje, sino en la vacuidad de vuestro ser anterior a toda conciencia. Así se despliega el yo Eterno, poniendo fin a todo escenario y a toda búsqueda, pero también a toda visión, porque la alegría del Amor toma todo el espacio de vuestra conciencia, permitiéndoos veros a vosotros mismos en el personaje o bien en la ligereza de la dicha; llevándoos a constatar y a vivir la primacía de esta dicha sobre cualquier otra cosa, en el silencio de la Evidencia, más allá de toda sensación y de toda interrogación.

La evidencia de la Paz que está presente en el seno de la morada de Paz suprema no deja ninguna duda sobre la verdad del Amor que es vivido de manera extensa y progresiva, difundiéndose cada día y tocándoos cada vez a más de vosotros, poniendo fin a todo lo que no es verdadero, a las mentiras, a la ilusión, a las proyecciones, así como a todo pasado. Y ahí estáis instalados; ahí donde nada es pasajero y donde todo está vigente. Únicamente en la acogida de la Vida y de la Verdad, prosiguiendo o no vuestro camino personal que por sí mismo se borra para dejar lugar a la dicha y a la risa, cualquiera que sean las circunstancias y cualquiera que, en ocasiones, sea el sufrimiento.

La Alegría toma todo el espacio y cada momento, porque es en el seno de la Dicha de la morada de Paz suprema, en el seno de la Unidad vivida, en el Amor de uno en el otro donde se comprende que no hay diferencia, que no hay distancia, que no hay nadie, ni en el uno ni en el otro y que todo se resuelve en este camino que no es un camino. Descubriendo entonces lo inefable tanto de tu presencia como de tu ausencia, lo vives, y si no lo vives, entonces tranquilízate, porque todo esto también te es destinado con la misma intensidad, con la misma verdad y la misma alegría.

Sólo depende de ti de soltar toda postura, así como toda reivindicación, y dejar pasar lo que es pasajero y te frena, y lo que obstruye la libertad de la Dicha en ti. En tu emanación y en tu Ser interior, la alegría te espera y, para eso, debes desaparecer a ti mismo y acoger, porque no puedes desaparecer mientras no acoges todo lo que puede presentarse, todo lo que puede suceder en la pantalla de tu conciencia, con la misma mirada allí donde no hay ni juicio, sino simplemente perdón o evidencia de la Dicha.

Hoy no necesitas más posturas ni necesitas hacer. Necesitas estar simplemente presente, tanto en presencia como en ausencia. Pero la Alegría permanece hagas lo que hagas y dondequiera que vayas. En ti como fuera de ti, compruebas que no hay más diferencia. Así el equilibrio de la alegría, cualquiera que sea su silencio o su exuberancia, no cambia nada... permanece. Es el testigo inefable de la verdad del Amor inscrita en tu carne, revelándose a través de tu carne y emanando de tu presencia y de tu ausencia; viniendo entonces a alimentarse de sí misma, reforzándose en sí misma, allí donde no necesitas más ni de uno ni del otro, sino simplemente de lo que está ahí que es la totalidad de lo que eres en cuanto ya no buscas en ti. Porque no hay nada que encontrar en ti, más que sueños y quimeras. Únicamente hay que ser transparente, no desear nada más que acoger sin límite ni reticencia todo lo que pueda presentarse, con el fin de que esto, por el principio mismo de la Acogida, sea transmutado por el fuego del Amor, por el fuego de la Verdad y por la Alegría de la dicha.

Para eso, cada día que pasa, si aún no lo vives, podrás quererlo o buscarlo cada vez menos. Sólo podrás acogerlo desapareciendo de ti mismo, desapareciendo de tu pasado y de todo futuro, porque la Alegría, como la vives o como la esperas, sólo se encuentra en el instante presente. Allí donde no hay lugar hoy ni para la persona, ni para la historia, ni para este mundo, ni para cualquier otro mundo. Y es así como la conciencia se reencuentra en su propia Fuente, permitiéndole entonces, por el Amor de unos en otros, sobrepasar el uno en el otro para ver que no hay ni uno ni otro, para hacer el milagro de una única cosa, allí donde no hay espacio para la menor forma, para la menor diferencia o para la menor distancia y donde todo se celebra en el mismo tiempo, que no es un tiempo, y en todos los espacios, que no lo son.

Por tanto, el camino de la Evidencia consiste simplemente, cada día que pasa, en dejarte siempre fecundar más por la risa y por la sonrisa de la Gracia, y por la Gracia de tu vida. En cuanto consideras que eres la Vida y no más tu vida, entonces tanto tu presencia como tu ausencia en el seno de este mundo y en el seno de tus noches, se volverá dulzura, se volverá gentileza y se volverá perfume. Perfume de Alegría, perfume de Ligereza y perfume de Eternidad donde nada puede venir a alterar lo que es revelado y que, sin embargo, siempre ha estado ahí.

Entonces, entendiendo que no hay ninguna distancia ni ningún escenario, estas liberado de todo temor y de toda duda, liberándote aún más y permitiéndote entonces acoger con los brazos abiertos y con el Corazón abierto la evidencia de la Gracia, la evidencia de lo que eres más allá de toda forma y de toda conciencia.

Entonces, cada día que pasa, vas a restablecer lo esencial en cualquier circunstancia, en cualquier acontecimiento, en cualquier alegría, como en cualquier pena vinculada a este mundo; en cualquier desafío que se haya puesto tanto en ti como en el exterior de ti. No hay distancia; no hay ni interior ni exterior, porque el Amor no pone barrera, porque el Amor nunca ve otra cosa más que el Amor. Porque aquel que verá otra cosa diferente al Amor no puede pretender ser Amor, diga lo que diga y haga lo que haga, porque el Amor no está en las palabras; el Amor está en la acción, en la evidencia de lo que vives y en ninguna otra parte.

De modo que esto está abierto a cada uno. No hay nada que valga si no es en ti mismo que mantienes lo que crees y que pueda impedir que el Amor estalle y sea vivido a través del sentir, a través de la carne y a través de la conciencia ordinaria, poniendo punto final a esta vida con ligereza, con la sonrisa y con Gracia. Entonces, alégrate y confórmate, porque cada día que pasa hoy te deja la elección de vivir en el seno de lo que pasa, o bien de permanecer en el seno de lo que nunca pasa, allí donde todo es dulzura, allí donde todo es Amor, donde no hay necesidad de otras pruebas, de esperar, ni de aguardar y aún menos de temer.

La Anomalía Primaria, que concluyó hace algunos meses, permite hoy reencontrar la esencia del Amor más allá de la forma y más allá de la Luz en el proceso colectivo que pone punto final al sueño de individualización. Lo que se llama el vacío ego, sólo es de hecho la verdad del Absoluto anterior a toda Luz y a toda forma, pero que no es ni el principio y menos el final, sino que es la única Verdad presente entre el Alfa y la Omega. Y en eso no puedes ser engañado, y en eso no te puede faltar de nada, ni necesitas verificarlo. No hay ningún esfuerzo que hacer; sólo tienes que acoger en el silencio, atravesar lo que piensas, atravesar tus costumbres y dejarte atravesar por lo que acoges. No retener nada, no ver nada, no sentir nada, no pensar en nada, dejar ser lo que es cada vez con más facilidad, cada vez con más ligereza. Ahí está tu única tarea que es Salvación y que es Alegría... que lo vivas, que lo compruebes, que lo dejes surgir... Esto no pide esfuerzo; simplemente pide estar ahí, como estoy ahí en cada uno de vosotros y, del mismo modo, dentro de cada uno, porque no existe ninguno de los dos.

La Matriz Crística hizo resonar entre vosotros no los lazos vinculados a la forma o a la historia, ni siquiera a los orígenes estelares o al mundo o a las dimensiones, sino a la belleza del Amor Desnudo que no depende de nada, ni de condiciones, ni de calificativos, ni de cuantitativos, porque está instalado más allá de la vibración y más allá de la conciencia. Y aquel que hoy vive la A-consciencia no puede relamerse de palabras, sino simplemente llenarse de sonrisas y alegría, llenarse de gratitud hacia cada uno, donde ninguna ofensa puede aparecer, donde nadie puede ser visto o ser vivido como exterior al Amor, en cualquier apariencia que sea, llevando entonces la sonrisa -al igual que el perdón emanó de tu Corazón sagrado- sin hacer distinción ni diferencia, como el Sol lo hace cada día para cada uno.

Entonces, en ese momento e instalándote en esto con evidencia, compruebas que nunca te moviste y que sólo los velos del olvido, de las costumbres y de las creencias -igual que a nivel colectivo el avasallamiento al sueño colectivo-... compruebas que más allá de toda línea de depredación, se instala la Libertad: la libertad de sonreír, la libertad de ver más allá de lo visible y de lo invisible, la Verdad desnuda de tu Corazón.

Entonces, en ese mismo momento, vives y entiendes que ya no tienes nada que cumplir ni que pedir, nada que rechazar, y que cuanto más acoges, más crece la alegría; y que cuanto más estás en presencia o en ausencia, la alegría está más presente. Y comprendes por ti mismo que la alegría se activa; ella borra y trasciende los últimos relieves de las costumbres, los últimos aspectos destacados de la personalidad y de la historia, ya sea pasada o venidera, que no es nada más que su tasa al origen, enriquecido de todo lo que ha sido vivido.

Así que sí, cada día que pasas en tu interioridad y en la imagen que das a ver al mundo, lo puedes decir: todo se ha cumplido porque todo es Amor. Lo que queda sólo es carencia de Amor, y como el Amor está presente por todas partes de manera cada vez más extensa, intensa, espontánea y natural, constatas que no tienes nada más que hacer más que dejarte atravesar por lo que eres, y dejar sonreír tus labios, y dejar emanar de ti la esencia de lo que eres más allá de toda forma, de todo perfume y de toda manifestación.

Entonces, el templo de la serenidad es lo que vives en cada instante, cualquiera que sean los relieves de tu vida y cualquiera que sean los movimientos. La inmutabilidad de lo que eres no puede ser afectada ni desviada de ninguna manera de la verdad inefable del Amor y de la Dicha que surge de tu presencia.

De modo que sólo puedo animarte a ser esto, para que descubras por ti mismo que no sirve de nada -más que ser Amor- querer combatir, porque el combate ya se ha llevado a cabo, y la gracia y el poder del Amor sólo puede ser triunfante de todo combate. No puede ser de otro modo, y sólo depende de ti vivirlo en su totalidad y en su majestad. Pero para eso debes descubrirte siempre más... la Luz te desnuda, la Luz te despoja de lo que es pasajero para aislarse, para poner de manifiesto al ojo de tu conciencia que se apaga lo que eres y lo que siempre fuiste, en cualquier forma que sea, allí donde no hay otro lugar que aquel de la Verdad.

Entonces, cuando escuches mis palabras, lo habrás Vivido en el silencio de tu Ser, llevándote a este día que debe ser vivido en la plenitud del Amor o en otra plenitud que sólo es el sufrimiento de la verdadera vacuidad, del vacío del Amor donde todo sólo es reivindicación, donde todo sólo es ego y donde la sociedad os lleva, donde los juegos de roles os llevan... cuando basta simplemente acogerse uno en el otro, unos y otros, para constatar que no hay ni uno ni otro. Y esto será comprobable, si no está ya hecho, en el instante de mis palabras en tu Corazón, en cuanto las escuches.

No tengo nada más que decirte más que seas tú mismo. No tengo nada más que decirte más que nunca serás una conciencia, porque fuiste todas las conciencias sin excepción alguna en todos los límites de lo imposible y de lo posible, en todos los Universos y en todos los Multiversos. Y esto se celebra en este mismo momento; y no mañana ni ayer, y no en otra dimensión. No hay otra solución para resolver esta ecuación más que constatar por ti mismo que sólo eres Amor, que lo eres Todo, a condición de no ser nada aquí mismo en este mundo.

Deja de gesticular y de querer lo que sea, porque el Amor no necesita nada. Es eso lo que tu vida te muestra, según lo que vivas o según lo que no vivas. Pero el resultado sólo puede ser de dos naturalezas, sólo de dos tipos y sólo de dos aspectos únicamente: el Amor o todo lo demás. El Amor no es aquí ni un concepto, ni un amor sentimental, ni el amor entre dos seres que se aman, sino el Amor Incondicional Universal y Multiversal, aquel que no hace ninguna diferencia entre nada ni nadie.

Esto no se decide; esto se vive, y sólo puedes vivirlo en cuanto hayas sacrificado toda tu persona, tu historia, tus reivindicaciones cualquiera que sean; en cuanto hayas puesto fin a la escena de teatro final, instalándote desde ahora, a pesar de la presencia de la carne, en tu estado inicial y final, el que reencontrarás cuando la espontaneidad del Amor llegue a su culminación en esta manifestación, para permanecer eternamente entre la morada de Paz suprema y todas las conciencias, que sólo son las tuyas. Siempre te lo hemos dicho: el mundo entero está en ti, los Universos enteros están en ti, pero no son tú, y sin embargo es lo que Eres más allá de todo mundo, más allá de toda alma y de todo Espíritu.

Por tanto, esto es temible para aquel que no suelta, para aquel que mantiene cualquier escenario o historia del tipo que sea, cualquier ego, sea el que sea. Sin embargo, aquel que vive el Amor incondicional y que no depende ni de una forma, ni de un asunto, ni de un objetivo, sólo puede contentarse con este Amor. Ahí no tiene nada que pedir; sólo tiene que acoger todo y ofrecer todo a quien lo quiera, a quien encuentre, a quien le pregunte.

Así que la sonrisa y la risa es la única respuesta, porque en esto sobran las palabras. Y este Amor Incondicional se vive en silencio, cualquiera que sea la exuberancia de la risa. El silencio de la persona es total, el personaje está ausente de eso y es allí donde todo se juega. Esta escena final pone fin al juego, porque el Amor no es un juego; es la totalidad de lo que puede ser jugado y, sin embargo, no es lo que es jugado, es muy anterior.

Entonces, bien amados, dondequiera que os ubiquéis hoy, en cualquier fluctuación que sea, en cualquier sufrimiento que sea, así como en la evidencia del Amor incondicional... en este Amor Desnudo que es vivido o que no es visto por ahora, sólo podéis invitaros a cultivar la sonrisa, a cultivar la acogida y a no ver más diferencia. Porque lo que juzgas te juzga; porque sólo puedes juzgarte a ti mismo, porque no hay otro. Sólo la apariencia te lo hace creer; sólo la costumbre te lo hace vivir, pero el Amor no conoce ninguna costumbre, no conoce nada. Él es, y ahí está el verdadero conocimiento, de aquel que acepta no saber nada de lo que pudo ser o de lo que será. La persona deja el sitio a la majestad del Amor que sois, y esto es ligereza, esto es risa.

Sólo tienes que instalarte en el silencio de tu Corazón para acoger, para dejar pasar todo lo que puede chocarte y amar del mismo modo; es decir, sin mesura, ni forma, ni imagen en el silencio. Sólo la vacuidad de tu personaje y en la plenitud de tu verdadero Ser, no necesitas ninguna herramienta, ni ningún ritual, ni ninguna intuición, ni ninguna energía, ni ninguna vibración. Ni necesitas ningún sonido. Y aunque todo esto sea percibido y vivido, atraviésalo del mismo modo; no te pares en ello, porque detrás está la dicha inefable. Ella es lo único que te espera.

Mis palabras serán breves.

(... Silencio...)

Sólo soy tú, como tú eres yo, a fin de permitirte simplemente encontrarte a ti mismo. Porque cuando ABBA y tú os reencontráis, no hay más tú, ni hay más ABBA; sólo hay Amor. No hay más historia, aunque la historia de este mundo deba vivirse hasta el momento en que se resuelva. Todo os es dado; el Juramento es la Promesa actualizada cada vez más en el seno del colectivo y os lleva a ver, a constatar y a no juzgar más, sino a atravesar todo lo que hace sombra y mancha, que sólo es algo que no ha sido alumbrado suficientemente. Porque cualquiera que sean las sorpresas, la Luz alumbra realmente lo vivido por cada uno. No hay más espacios o palabras que permitan esconderse, porque sólo el Amor está por delante, y si ése es retenido, entonces no hay Amor. Pero esto no es molesto y no debe chocarte de ninguna manera, porque cada uno llega a sustentar el Amor según su propia historia, según su propio escenario. Y aunque esto desaparezca, a veces algunos escenarios deben vivirse en ausencia de Amor, pues sólo es la sed del Amor que aún no está todavía en el seno de tu Corazón.

Y cuanto más pasáis de vosotros mismos, más os ponéis en este espacio sagrado, sin depender ni de la forma, ni de un motivo, ni de un objeto, ni de cualquier relación del uno al otro o del otro al uno. Entonces hay mucho más que la Unidad, hay mucho más que un único Corazón. Existe el Amor más allá de todo. Sólo puedo predecir a cada uno la misma intensidad del Amor. Como ya ha sido evocado, las bandejas de la báscula, con el Efímero de un lado y, del otro, el Eterno o la Eternidad.

Hoy os lo digo: en cuanto acogéis, incluso la báscula no tiene más lugar de ser. No se trata de meditar, no se trata de tener visiones, no se trata de vibrar o sentir, ni de percibir o concebir, sino simplemente de estar allí, sin esperar nada, sin pedir nada. Sólo aceptar que el Amor está presente, nada más ni nada menos. Aunque no lo viváis, al instante siguiente lo viviréis. Es la única predicción que os hago; todo lo demás se hace por sí mismo, porque el Amor es inteligente en su totalidad. Porque la luz actúa, no en el sentido que queréis, sino en el sentido de la desnudez, a fin de que nada persista en la sombra. Cualquiera que sea la iluminación, a veces violenta, esto es necesario. Y os recuerdo que cualquiera que sea la importancia de la Dicha o la importancia del desasosiego, en definitiva no hay diferencia, porque es precisamente esto lo que os lleva a vivir más allá de toda forma, en la Verdad del Amor Desnudo, más allá de todo mundo y de toda dimensión, allí donde no hay necesidad de nada, porque sois el Todo, real y concretamente.

Entonces, la Morada de Paz suprema os lleva colectivamente de manera irremediable y cada vez más rápida a la verdad del Amor Desnudo, activando entonces por vosotros mismos, en cada uno de vosotros y de manera colectiva la aparición del Evento. Debo precisar, no obstante, que este despliegue del Amor y de su Verdad es un acontecimiento en sí mismo, que es mucho más importante que el Evento final o que el evento que os anuncia este acontecimiento final, porque lo vivís en vosotros.

El Juramento y la Promesa están en proceso, el número de "Unos" va creciendo cada día más, y cada "Uno" reencontrando uno en el otro se vuelve tanto el otro como él mismo, y comprueba que sólo puede reír, pues esto es un juego, aunque os parezca dramático. Así que acoged este drama, pero no para explicarlo, ni para reivindicarlo, ni para retrasaros, sino para dejar simplemente al Amor actuar por el principio del Acogimiento, por el principio de la bondad y de la dulzura.

¿Qué más queréis hacer de otro? ¿Todavía tenéis la impresión de tener algo que combatir, algo que encontrar, algo que cumplir? ¿O bien estáis sumergidos en el baño del Amor Desnudo, allí donde la Verdad es la ligereza, allí donde la risa y la Alegría toman todo? Sois vosotros los que decidís, pero pronto no podréis decidirlo más, porque esto será cumplido totalmente, por todas partes sobre la Tierra y en todas partes en los Cielos y en las dimensiones.

Simplemente hay que acoger y nada más. El Amor nace espontáneamente de esto. La Morada de Paz Suprema os lleva colectivamente al Absoluto, os lleva al Yo eterno, os lleva más allá de la forma, de las dimensiones y de las historias, sumergiéndoos entonces totalmente en lo que surge en vosotros. Siempre lo he sido. Entonces, en ese momento, no sólo todo está cumplido, no sólo todo está resuelto, sino que el Evento puede aparecer en su totalidad porque cualquiera que sean los acontecimientos, esto quiere decir que todo ha sido alumbrado y que toda sombra puede consumirse en la Dicha y en la risa del Amor, no teniendo nada más que hacer que disfrutar de la alegría que está presente, ya sea en silencio o en la exuberancia o, también en algunos casos, en el sufrimiento o en la ignorancia de eso. No os preocupéis. Aceptad simplemente la verdad del Amor; aceptad simplemente lo que está más allá de la conciencia y más allá de la forma. Sólo el ego cree que todavía necesita combatir, demostrar o probar. Aquel que es Amor exhala permanentemente la dulzura, pase lo que pase y diga lo que diga, porque está más allá de los miembros, más allá de los conceptos. Es la verdad del Amor en acción, que no es una acción personal, sino una acción del colectivo.

(... Silencio...)

Entonces, cuando escuchéis estas palabras, os invito a que recordéis lo que sucedió en vosotros en el momento en que las pronuncié, porque actúan en el momento que las escuchasteis y actúan en cualquier momento que queráis, igual que el Amor actúa permanentemente en cuanto vosotros mismos no estáis más activos. Esto no quiere decir no hacer nada, simplemente quiere decir atravesar, ya sean emociones, imágenes o dimensiones, y no pararse en ello. Sobrepasad toda oposición y comprobad por vosotros mismos que el Amor es la única solución, y que todo lo demás no resuelve nada.

Entonces viviendo eso, ¿quién puede ser todavía ignorante? ¿Quién puede todavía estar vacilante? ¿Quién puede estar dudando, si no es aquel que no vive el Amor y que no entendió que no necesita nada más que ser él mismo, soltar toda prerrogativa, todo lo que es enfoque espiritual, que os aleja de la Verdad y del Amor Desnudo? Y lo vais a comprobar cada día un poco más, si tenéis la oportunidad.

Sólo hay una Vida, sólo hay un Amor. Nunca hubo nadie, nunca hubo mundos, nunca hubo una Creación. Todo esto es un sueño pasajero, todo esto sólo son ilusiones, porque el Amor pone punto final a toda ilusión, la de ser una persona, la de ser un ser pensante o afligido, la de ser una forma que nace y que muere, porque en el Amor nunca habéis nacido y nunca moriréis, y sois totalmente independientes de formas, de dimensiones o de lo que sea. Y es eso lo que está presente ahora, como siempre lo fue. No olvidéis que ABBA no es más ni menos que vosotros. Él es humano en su humanidad alumbrada y como cada uno de vosotros lo vive, no hay diferencia. Y hay cada vez menos distancia. No hay nada que seguir, no hay nada que descubrir, si no es descubrir la Verdad, la del Amor Desnudo, anterior a toda forma y a todo mundo. Lo que sois en verdad. A partir de ahí, todo el resto debe volverse evidencia, porque todo es solución en el seno del Amor y nunca será una solución en el seno de lo que permanece en la persona.

A menudo os han dicho: el Amor o el miedo. En estos tiempos particulares, ¿qué constatáis, el Amor o el odio? ¿El ego que se pelea contra sí mismo o la evidencia del Amor que se instala con felicidad? No hay nada más; todo lo demás es pasajero. La majestad del Amor está presente, el Juramento y la Promesa es lo que corroboráis aquellos que lo vivís, pero también aquellos que no lo viven, porque es justamente teniendo la impresión de no vivirlo que esto se instala, por la fricción, por el sufrimiento, por el Yo cualquiera que sea. El Yo eterno está presente.

(... Silencio...)

Entonces, no tengo nada más que decir y concluiré con estas palabras: en el silencio de mi Corazón, en el silencio de la Verdad de la Dicha, cada uno de vosotros no es más que el otro en otro momento, en otro circuito, en otro camino. Y hoy descubrís la felicidad de la Alegría y del Amor, la Beatitud. Que lo llaméis simplemente una forma de Paz, una forma de desconexión, un estado vibratorio, poco importa. Lo que es importante es lo que es atravesado y lo que aparece, la libertad del Amor, la ligereza del Amor, incluso a través de este cuerpo, incluso a través de lo que queda de este mundo.

Y todos aquellos que lo viven os lo dirán con la misma voz, con dulzura y sin incertidumbre ni duda: sólo hay Amor. Todo lo demás -formas, luz, sombras y juegos de la conciencia en cualquier plano que sea- sólo son pamplinas... unos momentos que pasan. Es este juego que cada uno de vosotros juega, y este juego que juega el Amor en libertad a través de esta carne y a través de este mundo. Y que hoy, tanto en la risa como en el silencio, lo descubrís cada vez con más intensidad en cada oportunidad, en cada enlace, en cada mirada puesta en este mundo, porque veis a través.

Entonces ABBA deposita en cada uno de vosotros la Verdad anterior a todo Ser.

(... Silencio...)

ABBA sólo puede rendir gracia en la Dicha del Corazón de cada uno.

(... Silencio...)

En el Amor que os asignáis y que vivís, en el Amor que sois, se encuentra la solución, se encuentra la Verdad...

(... Silencio...)

Y os lo digo para terminar: cualquiera que sea la escena que deba ser actuada en la partición final, comprobareis que cuanto más acogéis, más crecerá el Amor y se antepondrá a todo acontecimiento, cualquiera que sea su momento, cualquiera que sea su forma o su intensidad. Es por la Gracia del Amor, de la Dicha, de la sonrisa y del silencio, así como por la exuberancia que guarda silencio del personaje y deja estallar el Amor a través de vosotros, que todo esto se vive y que todo esto Es.

El Amor lo toma todo. Ya he tenido la oportunidad de emplear esta forma y vosotros de vivirla de cualquier manera que deseéis, negándolo u oponiéndoos. Sólo lo podréis vivir, porque sólo os podéis reconocer. Así es el Juramento; así es la Promesa que ha sido depositada a través de esta carne en la que todos vivimos, y que no depende de ningún conocimiento, ni de ningún saber, ni de ningún desplazamiento de la conciencia. Simplemente en la vacuidad, la plenitud está presente. Simplemente en Acogimiento, la Dicha está presente. Todo lo demás sólo tiene la importancia que vuestro personaje le concede. De ahí dependen la Ligereza o la pesadez, la dulzura o la brutalidad, la evidencia o el enfado. Todo lo demás es accesorio.

Entonces ABBA, en silencio ahora, más allá de todo mundo, y estando con vosotros...

(... Silencio...)

En cada uno deposito el Amor de todos los ABBA, alumbrándolo porque ya está presente.

(... Silencio...)

Entonces, a través de la forma en la cual se expresa ABBA, cada uno de vosotros puede decir: "Yo y mi Padre somos Uno", para hacer el milagro de una sola cosa, aquella de la Resurrección, de la transición, conduciendo a la Morada de Paz suprema que ella misma conduce sencillamente al Absoluto, porque nadie lo puede rechazar, cualquiera que sea hoy el estado de su conciencia.

Y esto ahora es mucho más importante que mis palabras. Porque nos acogemos, resonando de esencia a esencia; nos reconocemos en el Amor, y en nada más, sin excluir nada de lo que pasa, con el fin de que lo que pasa sea consumido del mismo modo en la Llama del Amor. En lo sucesivo -como siempre, de hecho- el Amor y la Luz serán siempre vuestros mejores guías, porque no pueden ser disfrazados por una forma, por una historia o por un personaje. Y todo esto está en vosotros.

ABBA os invita desde hoy a ser traspasados por la Verdad del Amor. Esto es en cierto modo una forma de bendición, pero es más bien la verdad del Amor en acción. El único marcador del Amor es la ligereza, la sonrisa y la risa, allí donde ninguna densidad, ya sea de pensamiento o del cuerpo, os puede afectar.

Concluiré con estas palabras: recordad que sobre la pantalla de teatro todo lo que os es dado ver, vivir y sentir sólo está destinado a conduciros al Amor, y a nada más... porque no hay elección, porque no hay otra alternativa. Es así de simple.

Entonces ABBA, en el silencio del Amor...

(... Silencio...)

... Está presente... No como persona o rol, sino como Evidencia. De vosotros depende ver y decidir: la perfección del Amor u otra cosa.

Que la paz, la Dicha, el Amor y la Verdad sean la totalidad de vuestra Presencia. Os digo hasta siempre en el Corazón del Uno. Hasta siempre, más allá de la forma, más allá del espacio y del tiempo.

Os saludo.

(...Silencio...)

*****

A través de Jean Luc Ayoun
Les Transformations.

Transcripción del audio al francés: YouTube y Pierre Díaz.
Traducción del francés al español: Pierre Díaz.
Revisión y corrección de la traducción española: Laura Ferro.
En Amor, para el Mundo.
http://sabesquienerestu.blogspot.com/p/abba-directo-17-de-agosto.html

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