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YVONNE-AIMÉE DE MALESTROIT. Estrella KI-RIS-TI. Septiembre 2017. Con audio.



YVONNE-AIMÉE DE MALESTROIT. Estrella KI-RIS-TI. Septiembre 2017. Con audio.

  
AUDIO

Soy la hermana Yvonne-Aimée, Estrella KI-RIS-TI. Hermanas y hermanos en la carne, dignaos acoger la Paz de Cristo, la alegría de la Luz y la verdad del Amor.

…Silencio…

Vengo a vosotros y en vosotros, para completar lo que os han dicho mis queridas hermanas Gemma y Teresa, a petición de María, no tanto para decir palabras sino para revelar y despertar en vosotros a KI-RIS-TI, que viene a soplar sobre las brasas de vuestro corazón para avivarlas.

Como ya se os ha anunciado y explicado, no tenéis nada que hacer, nada que preparar ni anticipar, sino simplemente estar ahí, presentes y lúcidos ante lo que está sucediendo en vuestra intimidad.

Los impulsos múltiples de la luz que tienen que producirse en los próximos días, representan en su conjunto, en su cantidad y en su multiplicación, a Aquel que viene como un ladrón en la noche a llamar a vuestra puerta y a pedirte ser lo que eres, más allá de todo lo que puedas creer, más allá de lo que puedas vivir o experimentar.

Como muchos de vosotros, mis hermanas y hermanos, aquí como en todas partes del planeta, sentís sin poder precisarlo, algo que está sucediendo, algo que está desarrollándose. No hay necesidad de saberlo, pero es esencial vivir en vuestra intimidad, estos eventos de Luz de forma preeminente sobre cualquier acontecimiento de la tierra o de vuestra vida.

La única pregunta que aún debéis plantearos es si habéis dicho “sí” al Amor, “sí” a la Verdad, “sí” a la Eternidad y no para ajustar nada dentro de vuestro personaje, de vuestra historia, así como de vuestras experiencias, sino para encontrar de manera plena y total lo que sois dignos Hijos Ardientes del Sol.

No hay nada que reflexionar, nada que pesar o sopesar, solo aceptar cualquier eventualidad sabiendo que sean las que sean estas contingencias probables y de la naturaleza que sean, detrás de la apariencia está lo inefable, lo que no puede ser traducido en palabras ni en conceptos, ni incluso en lo que llamáis “vibraciones”. Todo lo que estáis llamados a vivir, unas y otros, no puede ser referenciado ni categorizado con nada que podáis apreciar en este mundo o que hayáis experimentado a menudo.

Más allá de lo que os han explicado Gemma y Teresa, más allá de la “Unidad” y de la “Profundidad”, el Silencio se instala en vosotros, tanto si lo habéis descubierto como si no; Silencio que se traduce por acontecimientos abruptos a nivel de vuestro cuerpo, de vuestra conciencia y de vuestra memoria. El silencio es el resultado de todas las preguntas que pueda plantearse vuestra persona. Eso corresponde también a lo que se ha llamado “la aceptación incondicional” de esta Verdad que llega.

La alquimia especial que se producirá en el “cara a cara” entre lo Eterno y lo efímero, personal y colectivo, independientemente de las reacciones de la persona o de la sociedad humana, no representarán nada frente a la verdad de este Silencio, de esta perfección que ningún pensamiento humano o herramienta humana, puede crear o recrear.

En las profundidades y en vuestra unidad, El que llama a vuestra puerta, viene a abrazaros, a desposaros y a acompañaros a cada uno y a cada una, con la misma intensidad y el mismo Fuego.

Lo que os puedo decir es: “no tengáis miedo y permaneced tranquilos”. La Alegría que se os ha prometido, no podrá compararse con lo que hayáis podido vivir hasta ahora, si os quedáis en la humildad, en la neutralidad y en la benevolencia.

…Silencio…

Dejando consumarse lo que debe ser consumido por el fuego del Amor, se iluminará desde dentro lo que sois, haciéndoos vivir, sentir, realizar este don de la Gracia más plena y gozosa.

La Luz y el Amor llamarán a vuestra puerta de diferentes maneras, en diferentes movimientos y diferentes etapas. Más allá del silencio, de la aceptación, más allá de seguir el corazón y la profundidad, si tenéis la oportunidad, estad solos con vosotros mismos en un entorno lo más natural posible; pero si eso no es posible, es que debe ser así y serán las mejores condiciones para que viváis lo que tenéis que vivir.

Mis palabras en este día están espaciadas, deliberadamente, porque lo que tengo que deciros a cada uno, no reside en las palabras que utilizo, aunque estas palabras sean llevadas por el Verbo y el Paráclito. Lo importante en este momento, aquí como en cualquier parte, cuando tengáis la ocasión de leerlo, de oírlo, es simplemente estar en silencio para acoger sin condiciones y sin resistencia a Aquel que viene.

No esperéis ver, no esperéis ningún escenario, solo la iluminación completa de lo que es la conciencia, de lo que es la vida, de lo que es la Alegría. Como mis queridas hermanas os han dicho, a medida que se desencadene un aparente desorden, estaréis más iluminados. Esta iluminación no es para aclarar ninguna historia sino lo que sois de verdad, lo que todos nosotros somos antes incluso de haber tomado la primera forma y haber realizado la primera experiencia libre. Eso corresponde, para muchos de vosotros, de manera previa a la Llamada de María, la realización de KI-RIS-TI y también no estar ya afectados por ninguna vicisitud de vuestro cuerpo, de vuestra conciencia efímera o de este mundo. Se ha dicho y repetido: “el miedo o el Amor”, eso va a volverse cada vez más cierto, más patente, más obvio.

El Hijo Ardiente del Sol no puede experimentar ningún miedo, ninguna aprehensión porque, en cualquier circunstancia, él permanece en la alegría perpetua de la Eternidad, sin importar lo que acontezca o dónde acontezca. El Silencio y la Paz son marcadores esenciales de donde emerge la alegría infinita de la felicidad sin causa y sin objetivo, la Alegría para la Alegría, el Amor para el Amor, más allá de todo escenario y de todo problema, haciéndoos experimentar de manera más intensa, la Libertad y la Verdad.

Mi hermana os ha dicho que no hay nada que preparar, penséis lo que penséis y creáis lo que creáis. Cada uno y cada una, está listo a su manera. Y diría incluso, que el que dice que no está preparado del todo, está más preparado que el que se cree estarlo. No os pido que me creáis, sino que os informéis simplemente. Esto no es, en absoluto, una advertencia, sino un anuncio gozoso, aunque no captéis todavía el significado de estas palabras, ni viváis el aspecto vibratorio.

En este espacio de Alegría, no puede surgir ningún temor. Vuestro corazón, de alguna manera, está en vuestra eternidad, es vuestro salvoconducto, la única verdad. Así que todos vosotros estáis listos, la Tierra misma está lista, el Cielo mismo, está listo. Las condiciones óptimas están reunidas para que el proceso final de la Ascensión de la Tierra se produzca ahora de manera palpable, visible y evidente. Sean cuales sean las reacciones relativas a eso, sabed que una reacción no dura más que un tiempo y las interaciones de la Luz a través de los procesos descritos, permitirán a cada impulso, alejar las últimas dudas, las últimas negaciones, las últimas iras, pero también, las últimas negociaciones porque no hay nada que negociar ante tal don, el don de la vida y de la Eternidad.

¿Qué más se puede pretender tras la Llamada de María, si ya durante esta semana, la alegría de este mundo podrá rivalizar de una u otra manera con la Alegría de la Eternidad? Independientemente de vuestros apegos, vuestros proyectos, vuestras obligaciones, lo que será resuelto por la acción del Arcángel Uriel y de la Confederación y también por la Tierra y sus Elementos, será de tal intensidad, de tal verdad que nadie de vosotros podréis volver a lo anterior, aunque muchos de vosotros, permaneceréis en la Tierra, durante un lapso de tiempo después de la Llamada de María, como sabéis, para apaciguar lo que se necesita y que no forma parte de vuestra conciencia sino simplemente de la rutina, de las creencias residuales de este mundo sobre su mejora, sobre su posible evolución. Lo que es perfecto no puede evolucionar, lo que es perfecto solo puede permanecer perfecto en cualquier experiencia desde el momento en que el Juramento y la Promesa se reactiven en vosotros y el Corazón del Corazón entre en combustión de Amor.

El Amor es un fuego devorador, muchas de las Estrellas hemos intentado acercaros, incluso por conceptos y también por la vibración, a lo que puede ser. No hay ya tiempo para buscar porque la Luz os ha encontrado; es tiempo de Alegría, esa Alegría que no depende de ninguna circunstancia ni de ninguna condición para florecer en vosotros.

Muchos de vosotros, desde hace bastantes años, habéis vivido intensamente, las llamadas de la Luz. Ya sea a través de recordatorios al nivel del cuerpo, ya sea por mecanismos de la conciencia efímera, todo eso ya ha ocurrido realmente y se ha realizado, y os ha preparado seáis consciente de ello o no, y eso desde antes de las Bodas Celestiales, desde hace más de treinta años.

Ese Fuego ardiente de vuestro corazón, en tanto que Hijos Ardientes del Sol, es un bálsamo radical para todo lo que pueda obstruir la Verdad que viene.

Muchos habéis vivido, no llamadas al orden sino invitaciones de la Luz, a veces yo diría molestas, para conducir vuestro efímero. Hoy, en estos días, el proceso de la llamada de la Luz, que ya había llegado a algunos de vosotros como los mandatos de la Luz, se convertirá (nosotros lo deseamos) para muchos más, en la realización de vuestra eternidad. Ya no habrá un sentimiento de llamada de la Luz o de mandatos de la Luz, porque seréis la Luz, sea cual sea el devenir de este cuerpo y de esta historia.

Mis hermanas os han hablado de vuestra sonrisa y del resplandor de vuestra mirada; también podría hablar para los más sensibles, de la visión ordinaria de este cuerpo de gloria, el vuestro como el de otros hermanos y hermanas. Pero más allá de lo que se ve de la forma más natural con los ojos, hay, sobre todo, un cambio de posicionamiento de lo que se llamó, vuestro punto de vista, de vuestra conciencia.

No puedo más que repetir lo que he dicho ya desde hace muchos meses: “Permaneced tranquilos”. Lo que se juega, recordad, como os hemos manifestado con otras voces que la mía, está ya actualizado, está ya realizado sobre los planos más cercanos a la Tierra, lo que puede explicar a veces, en muchos hermanos y hermanas, ese sentimiento de algo que cambia y que modificará todo. La inevitabilidad, así como la intensidad de lo que podría llamarse “cambio”, es mucho más que cambio, es una transubstanciación; expresado en imágenes: la mariposa nace y nacerá, aunque la oruga esté todavía presente.

Nosotros hablamos extensamente de mecanismos de fusión y de disolución, de superposición de lo efímero y de lo Eterno; ahora, en muy poco tiempo, la Luz emerge de vuestra propia fuente que es vuestro corazón. Eso, por supuesto, puede ocasionar mecanismos de reajuste que corresponden a las llamadas y mandatos de la Luz, pero ahora que la Luz emerge ante vuestros ojos y a los ojos de todos, para expresar lo que sois, se encuentran pocas palabras tanto en el vocabulario oriental como occidental. Así que algunas palabras, algunos conceptos, ciertas ideas, nos permiten aproximarnos más a lo que no necesita palabras, a lo que no necesita demostración ni cuestionamiento, como es la evidencia. Así se cumple el Juramento y la Promesa. La Luz restablece su reino natural y sea cual sea la densidad de vuestras ideas, de vuestros pensamientos, de vuestro cuerpo, la ligereza de la conciencia se volverá predominante sobre cualquier otra consideración.

El Amor es nuestra naturaleza. Este Amor no necesita a vuestra persona ni a ninguna historia; es lo que sois. Lo aceptéis o no, eso no cambiará nada a esta verdad eterna e inquebrantable. Cualquiera que haya sido el encierro, la perfección se revelará a vosotros poniendo fin incluso a la noción de espiritualidad, de búsqueda, de carencia, porque en esta plenitud, ninguna carencia puede ser siquiera evocada y, repito, aunque eso no se produzca más que durante breves instantes, os permitirá vivir entonces lo que hay que vivir por todos y cada uno, durante este último trimestre del año 2017.

Así como os ha dicho María, el Comendador también y por otros canales, habéis entrado de lleno y con pleno corazón, en el fin de los tiempos que es el retorno a la Verdad que es el reinicio de la verdadera vida.

Y recordad también lo que se ha vuelto a manifestar hace poco tiempo sobre las etapas del Choque de la humanidad, sabiendo que no importa el punto de partida hoy, y después del período dado de siete días, desde comienzos del mes de Octubre, muchos elementos nuevos estarán delante de la escena, y eso será gozoso, independientemente de las apariencias y de vuestro estado efímero. Para muchos de vosotros, la preparación para el final de la historia se remonta a muchas décadas. No he venido a prometeros nada, he venido solo para aseguraros la verdad de lo que se desarrolla en vuestro Corazón del Corazón, tomando el lugar de todo lo que pueda parecer contrario a la Luz en la apariencia de este mundo y de los eventos humanos.

La progresión de la Luz desde la instauración de las Teofanías, y repito, sea cual sea hoy el estado de vuestro cuerpo, de vuestro mental o de vuestra conciencia, no representará nada desde el momento en que sea vivido lo Inesperado. En este Amor, en este ardor del Fuego del Corazón, todo lo que pueda aparecer todavía hoy como importante o esencial, en vuestro efímero, será profundamente relativizado y eso, independientemente de los acontecimientos que os tocarán tanto en vuestra intimidad como en la pantalla de este mundo. ¿Qué puede suceder a aquel que descubre lo que es y que es inmortal, que nunca nace y nunca morirá?, ¿qué puede suceder cuando todo es ya perfecto y todos los juegos son posibles hasta la saciedad y que la Eternidad del reposo de la forma también es accesible del mismo modo?

…Silencio…

Recordad también que, para muchos de vosotros, desde ahora, no tomaréis nada de este mundo, porque en la Resurrección nada de este mundo puede servir ni aportar nada.

…Silencio…

Todo lo que pueda quedar al final de este período, de elementos que se pudieran calificar de sombras, de preguntas, de resistencias o hábitos, serán barridos muy pronto por el canto de la Resurrección, llamado: “Trompetas” y el “Tambor de la Tierra” o el “Tam-tam de la Tierra”. Al no estar prisioneros de una forma corporal, aunque se permanezca en ella, la perspectiva cambiará totalmente. Lo que a veces podía resistir por el sufrimiento, por las preguntas, no podrá mantenerse ante la evidencia. Estáis invitados desde mañana y de la manera más completa e ininterrumpida posible, a volveros hacia vosotros mismos, hacia vuestra profundidad. Todo lo demás será tratado por el Corazón y sin esfuerzo, sin ninguna intención.

Algunos de vosotros ya no os resistís a nada, os dais cuenta desde las Teofanías e incluso antes, de una forma de regeneración corporal y de la conciencia; esa es la acción de la Luz sobre vosotros, sea cual sea vuestra edad, la belleza de vuestra forma y vuestra emanación, sea cual sea la apariencia que presentáis al mundo.

La Ascensión de la Tierra corresponde a la transubstanciación de la misma materia de la Tierra en un mundo que ya no será carbonado sino silíceo, e incluso, los acontecimientos que os han sido anunciados hace mucho tiempo por el Comendador de los Ancianos, antes incluso que fuera Comendador, en el momento en que Orionis estaba al cargo de esta función… Y sabéis perfectamente que todo depende siempre del punto de vista de la conciencia. Si tomo solo un ejemplo, el fuego de los volcanes cubre la tierra y lo cubrirá cada vez más por lo que llamáis “sílice” y no “carbono”, cuyo espectro de manifestación es mucho más etéreo que lo que llamáis “materia” y, por tanto, hay siempre una forma de corporeidad. Esta transubstanciación de la materia de la Tierra, pero también de vuestros cuerpos efímeros, es el proceso más adecuado que os permite vivir lo que os es propuesto por vosotros mismos, por la Luz, por la vida.

…Silencio…

Mis hermanas os han dicho también que dejéis a la Alegría tomar su lugar sin entrar en excitación o exultación, porque esta Luz, este Amor, esta Alegría, esta Verdad, son de tal intensidad, de tal ligereza que ninguna reacción dentro del personaje puede traducirla sin disfrazarla, sin amputarla.

Mi hermana Teresa ha insistido extensamente sobre la humildad y la Vía de la Infancia. Sabed, y os he hablado de ello en parte, que, aunque yo manifesté en mi encarnación, los carismas más increíbles que jamás fueron expresados por un ser humano, no me alejé de mi humildad y de mi simplicidad, al contrario, porque cuanto más se desplegaba la majestad, la belleza, la verdad del Amor, más se evidenciaba la humildad. Porque ninguna función de este mundo, ningún rol como ninguna misión, incluso entre los maestros que encarnaron, sería eficiente si se pusiera delante la persona. La humildad es, por tanto, natural para el que la vive y sois muchos los que la viviréis.

Para muchos de vosotros también, la vivencia del corazón se volverá vuestra única actividad y será más gratificante, podría decirse, que todos los placeres de este mundo, que todas las posesiones de este mundo, porque habréis encontrado el tesoro que sois y que no necesita nada más y borrará lo que queda. Eso también se os ha explicado de muchas formas y desde hace muchos años.

La felicidad eterna de Ma Ananda será vuestro lote diario, esperamos que para una cantidad de seres humanos cada vez mayor y por espacios de tiempo cada vez más amplios. Y, sobre todo, si no tenéis eventos íntimos importantes que vivir, independientemente de lo que se desarrolle en la pantalla de este mundo, sea natural o provocado, tened presente en alguna parte de vuestra cabeza que muchos hermanos y hermanas encarnados como vosotros, quizá en vuestro entorno inmediato, lo han vivido.

No veáis ningún retroceso ni ninguna ventaja en lo que se produzca en cada uno de vosotros. Ahí está el mayor de los salvoconductos, la humildad y la simplicidad, sobre todo, sobre lo que se va a jugar en vuestra intimidad, porque es ahí de donde vais a sacar todos los recursos para vivir lo que hay que vivir, ya sea antes, durante o después de la Llamada de María. Sabed, que sea lo que sea lo Inesperado y, por supuesto, sus efectos de sorpresa que son necesarios, y sea cual sea la sorpresa, os aparezca como agradable o detestable, eso no cambia nada la finalidad. Entonces, felices los simples de espíritu porque el Reino de los Cielos les está abierto ahora y no solo prometido. Volver a ser como un niño, renacer de nuevo, tomará todo su sentido, porque lo vais a vivir y algunos ya lo viven.

…Silencio…

Amar sin ninguna restricción y sin ninguna condición en cualquier acontecimiento, en cualquier lugar y la persona que sea, es también una garantía para jugar el juego de la Verdad, más que el juego de la oposición a la Verdad.

…Silencio…


En este “cara a cara” a solas, en resonancia con los impulsos múltiples de la Luz, en las diferentes radiaciones que os han sido expresadas, se encuentra la solución y en nada más.

Cuando el Espíritu se revela y toma los mandos, es lo que sois. Vuestra persona no tiene que decidir si no es para las tareas cotidianas, pero en lo relativo al Espíritu que sopla donde quiere y cuando quiere, es lo que sois.

Por tanto, estad listos; no hay ninguna preparación, simplemente estar totalmente presentes, totalmente disponibles a la Luz, a la Eternidad. No hay ninguna condición humana y pronto, ninguna obligación humana que pueda ponerse delante de la verdad del Espíritu revelado. Si eso os afecta antes incluso de la Llamada de María, conviene decir también: “Padre, que tu voluntad se haga y no la mía”. La gran diferencia con relación a Cristo, es que en ese momento no podéis decir: “Elí, Elí, ¿lama sabachthani?”. “Padre mío, ¿por qué me has abandonado?”, sino simplemente: “hágase eso”, y eso es.

El alcance de mis palabras, aunque de momento parezcan muy copiadas de las escrituras, son las más apropiadas para las diversas situaciones que ahora se os ofrece vivir. Todo lo que es verdadero y ligero es verdad y Luz; todo lo que no es verdadero es carga y peso, y os arrastra fuera de vuestro corazón. Nosotros sabemos perfectamente que hoy todavía existen fluctuaciones en vosotros, de esta Luz, el funcionamiento de vuestras fatigas, de vuestros estados de ánimo, de vuestros problemas corporales o en vuestro entorno que os afectan a veces. Pronto, todo eso tampoco estará en curso. La intensidad del Amor será tal que nada más podrá tener la menor importancia. El menor relieve. El Amor tomará todo el lugar y reinará sin compartir, dondequiera que estéis, en este cuerpo o sin este cuerpo.

Recordad también las advertencias que os hemos dado unos y otros. No necesitáis palabras, no tenéis que convencer a nadie y, sobre todo, no tenéis a nadie que salvar. Él os dijo: “Los que quieran salvar su vida, la perderán”. Los que acepten lo que suceda, en intimidad como en el exterior, la ganarán y, eso, inmediatamente, sea cuando sea la Llamada de María y la visibilidad de las señales celestes. Cuanto más estéis “Aquí y Ahora” en el instante presente, con más claridad os aparecerá eso y, sobre todo, si eso os parece confuso. Lo que es confuso es vuestra persona, no la Luz que está ahí, que sois vosotros. Entonces, no juzguéis ninguna circunstancia, no juzguéis ningún problema tanto del interior como del exterior, no juzguéis ninguna relación ni vínculo, dejad ser lo que sois, dejad la Alegría y la Gracia, llenar cada intersticio, cada pregunta, cada sufrimiento. La Luz es lo que sois, vuestra persona no puede aclimatarse a ello, no puede controlar, no puede decidir. Ahí está la verdadera Libertad.

…Silencio…

Es la hora, como os ha dicho la Fuente, hace pocos días, o también durante su paso sobre la tierra en un cuerpo que él sintetizó: “El Salvador está en ti, revélalo”. No esperes nada del exterior, todo lo que se desarrolla, viene de dentro. Vuelve todos tus sentidos hacia tu corazón, vuelve toda tu conciencia hacia tu corazón y déjalo actuar en el restablecimiento de la Verdad y de la Eternidad. Ya no puedes hacer nada por ti mismo, ahora. La preparación para algunos fue muy larga y cuando os digo que estáis listos, penséis lo que penséis unos y otros comprobaréis la verdad de mis palabras en muy poco tiempo.

…Silencio…

La profusión del corazón de cada uno, aporta lo necesario e indispensable para el proceso de alquimia en progreso. Este proceso no depende de vosotros ni de ninguna voluntad, ni de un personaje, ni de ningún rol. Aceptar eso es vivirlo, es vivir la totalidad de la Verdad allí donde no hay condición ni requisitos.

Recordad también que si durante los impulsos de las radiaciones, así como de los eventos Elementales o artificiales creados por el hombre, la naturaleza y el silencio son los mejores aliados en el “cara a cara”.  Observad también lo que os dice vuestro cuerpo en relación con los alimentos, así como con el sueño, porque sea cual sea vuestro devenir, de inmediato o después de la Llamada de María, independientemente de vuestro estado debéis permanecer ligeros. La naturaleza os aligera más que los alimentos.

Solo puedo deciros que escuchéis con el corazón. Para aquellos que viven el Fuego Ígneo, lo que sucede en vuestro pecho, es vuestra guía; para los que no viven el Fuego Ígneo, la conciencia pura sabe mejor que vuestra persona, lo que se necesita. Eso no podrá ser confundido con un deseo porque como muchos de vosotros veis, lo que es la esencia del ego, es decir, el deseo, la codicia, las posesiones, las experiencias, ha cambiado profundamente. Tanto si lográis poner palabras a eso como si no, no cambiará nada la realidad de vuestra experiencia. Incluso las confusiones aparentes de la sociedad y del mundo, no son más que la traducción temporal de la llegada de la Luz de forma tangible.

Si aceptáis y cumplís los pocos elementos que os han dado mis hermanas Estrellas y yo misma, entonces os daréis cuenta por vosotros mismos, durante vuestra experiencia, la verdad de lo que os hemos manifestado y los fundamentos mismos de esa verdad.

…Silencio…

En lo relativo a los eventos temporales de este mundo, después del período de este fin de Septiembre, desde comienzos de Octubre, sin importar cuales sean nuestras comunicaciones, nada volverá a estar en relación con este mundo o estos eventos sino que el máximo estará hecho, si tenemos la ocasión de hablaros de la otra Verdad, sola y única -de los mundos libres, de la conciencia pura, del Absoluto-, porque de todas formas, muchos de vosotros no estaréis afectados por las preguntas sobre la historia, sobre las fechas, sobre los acontecimientos, sino únicamente sobre vuestra intimidad.

Yo soy la hermana Yvonne-Aimée, voy a callarme ahora y os propongo, si queréis, vivir una Teofanía juntos. Esta Teofanía tendrá impresos los elementos esenciales de KI-RIS-TI.

Nos amamos sin ninguna condición y sin ninguna restricción, estéis donde estéis. Para nosotros no hay diferencia, como será el caso para vosotros. Entonces, acojamos juntos, en Unidad y en Verdad, a KI-RIS-TI.

…Silencio…

Que mi Amor esté presente en cada uno de vosotros. Yo soy Yvonne-Aimée, en la Paz de Cristo, me retiro en vosotros.

…Silencio…


***

Texto original en francés con traducciones al español y portugués. Audios, Videos.

Bodas Celestiales - Madre Universal

Soy La Realidad Absoluta del Ser

Soy La Realidad Absoluta del Ser

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YVONNE-AIMÉE DE MALESTROIT. Estrella KI-RIS-TI. Junio 2017. Con audio.


YVONNE-AIMÉE DE MALESTROIT. Estrella KI-RIS-TI. Junio 2017. Con audio.


AUDIO


Soy Yvonne-Aimée de Malestroit, Estrella KI-RIS-TI. Hermanas y hermanos, dígnense en acoger la Paz del Cristo.

...Silencio...

Vengo hoy a hablar a vuestro Corazón. Vengo hoy, a fin de que os reconozcáis; más allá de toda identidad, en la belleza de vuestra Eternidad. Pienso que muchos de entre vosotros, quizás han podido leer, y tuve la oportunidad de hablar sobre mis vivencias, en el país llamado Francia, en Malestroit.

Intervengo hoy, como Estrella KI-RIS-TI, como he dicho, en mi condición de esposa del Cristo, habiendo manifestado al exterior también en este mundo, la totalidad del Cristo. No fui únicamente la esposa mística del Cristo, sino la responsable de irradiarlo al exterior, a fin de dejar testimonio del Amor.

Como tal vez sabéis, en mi vida encarnada he tenido muchas enfermedades. Esas enfermedades mortales no me hicieron fallecer; es el mismo Cristo que cada vez intervenía desde mi Corazón, para que mi vida fuese un testimonio directo de su Presencia en cada uno. Los tiempos han llegado hoy, de manifestar en vosotros las mismas cosas, adentro y afuera de vosotros.

Muchos ya habéis sido llamados de manera individual por María, o bien por una de mis hermanas. El terreno, ha sido preparado para lo que se celebra ahora. Sois ahora innumerables los que han vivido un acercamiento, y los que han tenido algunos estigmas de la realidad y de la verdad del Principio Crístico.

Llego la hora de renacer a la Verdad, de resucitar en el Espíritu de Verdad, ahí donde pase lo que pase en este mundo y en vuestra materia, el Corazón sigue y permanece en la Dicha del Cristo, en el Júbilo del Espíritu reencontrado.

Es exactamente el mismo proceso que se instala, desde ahora en adelante, por todas partes sobre la tierra, dándoles a resistir o bien acoger al Cristo. Espero que tengáis claro que, el Cristo es un estado interior, aunque fue una persona que como todos nosotros, recorrió con sus pasos esta tierra.

El Corazón y el Cristo os confieren total invulnerabilidad, no de lo que pasa, sino de lo que es Eterno. Además, creo que también se ha explicado en los encuentros, que muchos de entre vosotros van a manifestar muy pronto los carismas del Espíritu. Se explicó también el proceso llamado hace algún tiempo, de bilocación. El hecho de vivir a la vez en el cuerpo físico y en el cuerpo de Eternidad en superposición, actualmente os da la posibilidad, eso será cada vez más aparente, de veros desde fuera del cuerpo, no en un cuerpo astral, sino directamente en el cuerpo de Gloria, o cuerpo sin costura, al que llamáis cuerpo de Êtreté o de Eternidad.

Ahí está la prueba irrefutable de lo que Sois. Ninguna prueba puede haber a través de vuestra vida; la única verdadera prueba, que nunca se desvanece, es precisamente la capacidad de ver que no sois este cuerpo. No para huir, sino para verlo como vehículo de vuestra materialidad. Eso creará un desapego, no de vuestra forma, sino de la creencia en la identidad de este cuerpo, en la creencia de la ilusión de este mundo.

Lo habéis entendido, todas las creencias que puedan quedar serán puestas abajo por la Verdad, y no por vuestra búsqueda. Lo que ha sido enunciado y anunciado, no es un proceso desfasado en el tiempo, sino que es un proceso muy actual y bien real.

La certeza de no ser este cuerpo, de no ser esta vida ni esta historia, os devolverá a la vida eterna, porque no podrá quedar el menor vínculo, el menor apego a cualquiera ilusión que sea - la primera ilusión es de creerse este cuerpo y que sois esta historia.

Sabéis muy bien, incluso sin hablar de bilocación, ya que las llamadas experiencias de muerte inminente suceden entre cada vez más hermanos y hermanas, que les hacen vivir la verdad de lo llamado, el más-allá. No entraré en descripciones y los diferentes aspectos entre el cuerpo astral y el cuerpo de Êtreté. Por supuesto eso es importante, pero lo más importante, es de comprender - realmente y concretamente y no por la refutación, tal como fue expuesto por Bidi -, de entender que este cuerpo vehículo de la vida, no es la Vida, puesto que ha sido alterado en su conformación.

Este evento, tanto si ya ha ocurrido, o que se produzca en las horas, los días o en las semanas venideras, os aportará la prueba irrefutable de que no sois nada, que no sois este cuerpo y sobre todo esta vida. Esto implicará con mayor evidencia, a nivel colectivo, la capacidad a no resistirse, y a acoger la Llamada de María con total gratitud, en total abandono, en total confianza, lo esperamos para la gran mayoría de entre vosotros.

Las Teofanías lo han preparado, las Emanaciones Arcangélicas también, que han sido transmitidas hasta vosotros por el Arcángel Metatrón durante este período, permitiendo a Mikaël dar el relevo a Uriel. Haciéndoos descubrir y vivir lo que está más allá, efectivamente, de toda palabra, de todo discurso, porque ninguna palabra puede traducir la verdad inefable del Amor, porque la más mínima palabra que expresaría cualquier elemento que fuese, no seriá más, ahí también, que una parodia. Solo el silencio, y la vivencia de eso, os hará cambiar de mirada ahora y os permitirá recorrer este mundo, de permanecer presentes sin estar afectados por lo que pueda producirse en vuestra vida, en vuestro cuerpo, y en vuestra conciencia.

Cuando Cristo decía: “Soy el Camino, la Verdad y la Vida” y cuando os dice hoy, como en estos días, que sois el Camino, la Verdad y la Vida, atrae vuestra atención y vuestra conciencia sobre la trampa de la identificación a la persona, a este mundo, al sufrimiento o alegría de este mundo. Es pues la Verdad que se despliega y se revela sin maquillajes ni falsas apariencias. Esta verdad se vive en el silencio de vuestro Corazón, en el silencio de las palabras, en vuestra intimidad y no puede ser compartida, excepto durante los momentos de comunión, de Teofanía.

El silencio y el instante presente, la humildad, la simplicidad, la Vía de la infancia y la espontaneidad son las palabras clave que permiten ajustar vuestra persona por vosotros mismos. Lo demás no depende de vosotros, solo depende, como sabéis, de vuestra capacidad a borraros total y totalmente, para dejar lugar a lo Desconocido y lo nuevo.

El hecho de poder vivir, para muchos este proceso, antes incluso de la Llamada de María, creará una libertad sin igual, una alegría a nada parecido de lo que ya conocéis. Descubriendo así la Verdad, más allá de la experiencia de las bilocaciones, entonces estaréis fortalecidos en vuestro Corazón y estabilizados. Ningún elemento de vuestra persona, persistente o residual, podrá desviar, incluso queriendo, la Verdad, poniendo punto final a la atracción de este mundo y reemplazándola en la atracción del Espíritu. Es en esta ocasión que muchas almas viven su reversión y su disolución en el Fuego del Espíritu.

Se ha hecho mucho hincapié en la noción de tranquilidad, paz, felicidad, beatitud, éxtasis. Es la verdad. Estar en el Corazón, es una alegría indecible que no admite comparación con los gozos de este mundo. Estáis invitados a eso de manera cada vez más acuciante. Debéis, si queréis, acoger todo lo que se os presente y, sobre todo, lo que no comprendéis, y lo que no podéis explicar. Haced silencio, no solo de palabras, no solo de los movimientos, sino el silencio de todo lo que pertenece a este mundo.

Las condiciones actuales de la Luz, permiten eso con facilidad en cuanto aceptéis dejar y alejaros de todo lo conocido, de toda experiencia, de toda reivindicación, de todo cuestionamiento. Estar disponibles para eso y cada vez menos para lo demás. Recordad lo que decían algunas de mis hermanas, como Gema, como Teresa, yo misma y otras, como Hildegard que os ha hablado de la tensión hacia el abandono. No se trata de creer, se trata de algo más que la fe, se trata de una especie de tensión total y permanente hacia lo Desconocido.

Es en este estado de espíritu es que debéis abordar lo que viene a vosotros. Muchos elementos confusos, muchos acontecimientos que salen del marco habitual de la vida que conocéis en este mundo, se alteran, se trasforman. Tanto en los animales, en los pueblos de la naturaleza, en vuestra misma conciencia, como en lo que veis alrededor de vosotros, en este mundo y también en vosotros, os hace colocaros según vuestras posibilidades, lo más cerca posible de la Verdad y en la Verdad.

Vivir eso en los días venideros, fortalecerá la presencia del Espíritu, la presencia de la Verdad y alejará, sin esfuerzo, lo que ya está muerto y está destinado a morir, a desaparecer. Eso concierne tanto a los sufrimientos como a las creencias, como a las últimas adhesiones a la ilusión de este mundo que, como se os ha dicho en muchas ocasiones, no son más que hábitos.

La Libertad no puede estar acompañada de ninguna carga a nivel del Espíritu, cualquiera que sea la carga de vuestro cuerpo o de vuestra vida en este mundo. Poner vuestro Espíritu en las manos del Padre, de la Fuente, es consentir el sacrificio de lo efímero. Es probaros a vosotros mismos y a la Luz que sois Luz, reconoceros más allá de todas las vicisitudes de este mundo, de todos sus encerramientos y de todas sus limitaciones.

Os he hablado de mis enfermedades; en efecto, tuve lo que llamáis cáncer (varios cánceres). Sí, mi estructura biológica era algo deficiente, pero la Luz restauraba lo que era necesario. En muchas ocasiones pude comprobar cuando mi estómago estaba afectado y vomitaba sangre, que esa sangre no seguía siendo sangre y se trasformaba en flores. Era material, concreto y físico. No volveré sobre mi vida porque todo eso ha sido perfectamente descrito.

En Cristo tenéis la seguridad. En Cristo, no podéis estar alineados a nada. Por lo tanto, esa no es la posición de un salvador, sino de un amigo que se instala en vosotros, en cuanto le dejáis el lugar completamente sin ningún miedo y sin ninguna restricción. En ese momento, estáis colmados, independientemente de lo que os llegue y las tareas propuestas por la Luz que tengáis que cumplir y que la vida os da. Permaneced en el Corazón, en la paz, en la felicidad, sea el que sea el sufrimiento. El sufrimiento y el dolor, tanto en el cuerpo como en la cabeza, no son más que ataduras a las carencias. Carencia de iluminación, carencia de Cristo. Digo bien en toda enfermedad y en todo dolor.

Aceptar al Cristo que viene como un ladrón en la noche, es dejar todo el lugar, más allá de cualquier noción histórica. No necesitáis saber la historia de Cristo. Es cuando os sentís incompletos, cuando sufrís, cuando dejáis que algo desconocido venga a vosotros y actúe para revelaros a vosotros mismos. El Espíritu, como sabéis, estaba rarificado en la Tierra. Ese no es el caso después de la Liberación de la Tierra y, sobre todo, desde su Ascensión que ha comenzado.

En mi condición de Estrella KI-RIS-TI, os ofrezco también mi presencia desde hoy. Esta presencia os pone en presencia de Cristo, no obstante con una pequeña diferencia, es que fui una mujer y entonces era portadora del Femenino sagrado fecundado por Cristo. El Femenino sagrado fecundado por Cristo y exteriorizado en el seno de este mundo, tal y como lo viví y como lo vivió, por ejemplo, mi hermana Hildegard, es de un alcance importante para los tiempos que tenéis a vivir. Ahí está vuestro escudo, no de vuestra persona, sino el escudo que os hace transmutar el sufrimiento cualquiera que sea, el vuestro como el del mundo, en Amor y en Verdad. Sabéis, numerosos místicos han dicho que había muy poca diferencia entre el sufrimiento extremo y el Amor. El Amor es un fuego devorador que crea, como decían algunas de mis hermanas, un sufrimiento divino que nunca queremos que pare.

Así, en este período de tribulación humana, acordaos de esto, los eventuales sufrimientos que pueden llegar a vosotros son unos medios, unas herramientas, no para sufrir sino para soltar, para acoger al Cristo. Bienaventurados los simples de espíritu, el Reino de los Cielos os pertenece y este Reino de los Cielos que está dentro de vosotros, está emergiendo. Al emerger, puede efectivamente encontrar algunas resistencias, algunas reticencias, algunos miedos. Si  permanecéis tranquilos y observáis esto con calma, entonces constataréis efectivamente que el sufrimiento, incluso el más terrible, os lleva no sólo a soltar sino que os lleva también a los pies del Señor, a los pies del Cristo.

Este sufrimiento no viene de vosotros, sean cuales sean vuestras faltas – que no existen en el Espíritu–, sino que estos sufrimientos os permiten ir a lo esencial, de llamar algo que no conocéis, como un niño que sufre y que llama a su madre o que grita “mamá” cuando algo le afecta. En las condiciones de este mundo, estas tribulaciones actuales, encomendarse a este Desconocido os lleva a vivir la Felicidad. Simplemente hay que atreverse, atreverse a ser vosotros mismos. Hablo bien de “atreverse” y no de voluntad. Atreveros a vaciaros para ser el receptáculo de la perfección. En ese momento, no habrá ninguna atadura a vuestro cuerpo, no habrá ninguna identificación posible, y para algunos de vosotros, incluso antes de la Llamada de María, desde mañana, de poder ser libres de toda esclavitud, sea cual sea la permanencia de este cuerpo hasta el proceso final.

Así, lo que os es ofrecido es la Libertad a pesar de la carne, y la Libertad a pesar del mundo. Esto forma parte también de lo que llamado por Lord Metatrón, para aquellos de vosotros que se vuelvan los Pilares de Luz. En ese momento seréis el Camino, la Verdad y la Vida y seréis, hagáis lo que hagáis y digáis lo que digáis, y sobre todo en el silencio, un faro en la noche.

El faro alumbra y barre a su alrededor. No necesita emitir ningún pensamiento o dirigir nada, es puramente mecánico, eléctrico, motorizado, se hace solo. Ocurre lo mismo cuando acogéis al Desconocido, ocurre lo mismo cuando dejéis de dar crédito a la creencia de la identidad en el cuerpo o en la historia, cuando dejéis obrar la Luz. Dejar obrar la Luz, ya es desaparecer al ego y al Sí. Es, no ser nada más que esta tensión hacia el Abandono, esta letanía, esta sed del Espíritu hasta estar saciados, sin buscar nada afuera, en vuestra historia, en vuestros conocimientos, sino sumergiéndoos en vuestro pecho, sumergiéndoos totalmente, por vuestra desaparición a este mundo, en el corazón.

Vivir esto, es aceptar que todo lo que ocurre sobre la pantalla de vuestro cuerpo como de vuestra conciencia participa, sea cual sea el elemento, a la Liberación, sobre todo si no lo entendéis o no vivís los elementos.

Os propongo mi ayuda. Llamadme como algunas de mis hermanas os han dicho, no para sanar, no para entender, no para solucionar nada en el seno de este mundo, sino para ayudaros, al igual que el Arcángel Uriël, a abandonar todo lo que os estorba y os frena.

Después de haberme llamado, quedaos tranquilos y en silencio. Sean cuales sean los procesos que se manifiesten en vuestro cuerpo o en vuestra conciencia, ni siquiera busquéis observarlos, pensad simplemente en vuestro Corazón, en mi nombre en la forma, cuando estuve encarnada. No pidáis nada. Tened simplemente esta tensión hacia mí, y tendré entonces esta tensión hacia vosotros y el Cristo os fecundará.

Que sea por las palabras que María os ha dado, que sea llamando a una de mis hermanas Estrellas o a mí, constataréis con un extrema rapidez, y vosotros mismos constataréis todo lo que mis hermanas Estrellas, así como los Ancianos y los Arcángeles, os han desvelado. Esto se volverá una vivencia real que no necesita palabras.

Entonces por supuesto, no está destinado a todos sino que será eficiente en un número importante de vosotros, porque los tiempos simplemente han llegado, y que no hay más tiempo ahora para llevar de frente a la vez una vida efímera y una vida eterna, ya que, como lo sabéis, la vida efímera se desvanece y se aleja de vosotros. Entonces por supuesto, para cada uno es diferente, porque algunos de vosotros tienen efectivamente unas responsabilidades importantes, que sea con relación a unos niños, a una familia, a una profesión. Pero no os molestará para nada, porque a partir del momento en que no habréis decidido nada y que Cristo os haya hablado, en el silencio de vuestro Corazón, no sentiréis ni remordimiento ni contradicción a soltarlo todo para ser verdaderos.

Pero no sois vosotros quienes decidís, así que no toméis la delantera. Estaos Ahí donde la vida os ponga, y si Cristo viene a vosotros, entonces, en ese momento, doblegaros a la voluntad del Espíritu y olvidad toda voluntad personal. Entonces viviréis una Felicidad inaudita, que será vuestra certeza inquebrantable acerca de lo que está pasando. Así, y como se ha dicho, nadie podrá decir, para aquellos que lo vivan, que no lo sabía.

Eso ha sido posible, lo sabéis, antes de la Llamada de María, por la Gracia de las Teofanías que han tenido lugar y que pronto acaban, pero sobre todo porque la pantalla de este mundo se ilumina cada vez más y os permite ver efectivamente la Verdad. Es que la Ilusión misma fue aún más desviada de la Luz durante este último siglo que acaba de pasar, pero lo sabéis, cuando hay un final de ciclo, el final de una vida, las cosas se vuelven más exuberantes, anárquicas, febriles, y es justamente eso que, para muchos de vosotros, os permite vivir la Verdad.

La Luz es también Evidencia, y en esta Evidencia no hay sitio para vuestra opinión, para vuestra decisión, para vuestras elecciones. En verdad en esta Evidencia no tenéis ninguna elección, estáis totalmente libres y nada de esta matriz ilusoria os podrá afectar, nada viniendo de vuestro cuerpo os podrá perturbar, porque la Felicidad tomará todo el espacio de vuestra conciencia, como todos los intersticios de vuestro cuerpo.

Esto pasa y ya ha pasado para algunos de vosotros, y se volverá extremadamente contagioso. Esto añadirá también y, Hermano K os lo ha comentado, una especie de contradicción aparente entre los desórdenes del mundo y la Felicidad de vuestra Eternidad. Y cuanto más la Felicidad crezca, más los desórdenes crecerán, y cuanto más los desórdenes se intensifiquen, más estaréis serenos y más estaréis en la felicidad. No depende de vosotros, depende simplemente de la Inteligencia de la Luz.

He venido pues a invitaros a empezar a ser verdaderos, y la única verdad está en vuestro Corazón, no está en ningún discurso, no está en ninguna mirada. Está en la emanación espontánea de vuestra radiantez, en vuestra capacidad a estar en comunión y en comunicación con la Luz y con sus habitantes. De la misma manera que los pueblos de la naturaleza os aparecen y os hacen vivir algunas cosas, la instalación de la Luz, el final de lo efímero, os hace vivir otras cosas mucho más fuertes aún, mucho más evidentes que todo lo que habéis podido vivir hasta ahora.

...Silencio…

Es esto lo que os anuncio hoy.

...Silencio…

Acojámosnos juntos antes de que continúe. Acojamos en nosotros, este Silencio y esta Presencia.

...Silencio…

Paz en vosotros, Paz a vosotros. Sed colmados.

¿Qué puede existir, en el seno del efímero, más importante que eso? ¿Qué tenéis que llevar en este mundo para alejaros de eso? ¿Qué tenéis a temer cuando sois verdaderos y que eso está ahí? Sean cuales sean vuestras dudas, sean cuales sean vuestras inquietudes, sean cuales sean vuestras interrogaciones, no olvidéis que todas las respuestas ya están en vosotros, pero que ahora sólo piden aparecer a vuestra conciencia.

Entonces mientras continúo esta comunión con vosotros, voy a dejar emerger algunas palabras. En estas palabras, no hay nada a entender ni nada a esperar, sólo hay que estar simplemente ahí conmigo, como estoy con vosotros.

Ahí donde estamos está la Verdad, Ahí donde estamos, vosotros y yo, está la Ligereza. Hay esta sed de Amor, que es colmada en cada minuto y no deja ninguna carencia. En esto, ningún sufrimiento puede alcanzaros, sea cual sea el sufrimiento que llevéis. En esto, no pueden quedar ni duda ni ilusión, en esto no se necesita ninguna palabra, en eso sólo hay a ser, y eso es espontáneo. Y eso pone final a lo que sólo puede finalizar y desvanecerse ante la majestad del Cristo y la majestad de lo que Sois, que es la misma. La misma majestad, la misma vibración, la misma conexión, la misma Eternidad. Sólo hay un único Corazón, sólo hay una única Ley.

...Silencio…

Juntos dejémonos llevar hacia el Corazón de la Fuente, en el Corazón de la Eternidad, y ahí el Cristo nos bendice. Y ahí, estáis disponibles, sois verdaderos, sois únicos. Ahí está vuestra satisfacción que nunca puede apagarse, ni siquiera desaparecer, y ahí lo veis, lo sentís, no hay ningún sitio para el ego, no hay ningún lugar para lo mental, hay espacio para la Vida y la Verdad.

...Silencio…

Ahí, todo es Evidencia, todo es apacible. Estáis por fin en vuestro hogar. Estáis en vosotros.

...Silencio…

En este Silencio, lo que debe suceder, sucederá.

...Silencio…

Estoy con vosotros. Y ahí, ya no necesitamos palabras, sólo necesitamos del Silencio.
...Silencio…


Entonces, en este Silencio, en esta Presencia, en lo que está aquí, os rindo gracia y me instalo en vosotros.
...Silencio…


En este Silencio, os saludo y honro. Os quiero.
...Silencio…

Soy Hermana Yvonne-Aimée de Malestroit, soy vosotros, soy cada uno. Me reconozco en cada uno de vuestros Corazones, en el Corazón del Uno, en la Presencia del Cristo. Bien amados hermanas y hermanos en Cristo, y en Eternidad, alegraos, he venido a anunciaros la buena Nueva.

...Silencio…


Que la Paz del Cristo esté en cada uno de vosotros. Rindo gracia a vuestra escucha, a vuestra lectura. Rindo gracia a la Vida, y rindo gracia al Amor.
Os saludo.

...Silencio…

A través de JL
Trad. Equipo de Traductores

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