ÁGAPE. "LOS 4 VIVIENTES". 28 JUNIO 2019. ENTREVISTAS TARIFA ANDALUCÍA. Completo.

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ÁGAPE. "LOS CUATRO VIVIENTES". 28 DE JUNIO DE 2019. ENTREVISTAS TARIFA ANDALUCÍA.

Y entonces llegó, dentro de un tiempo lineal, el indecible Amor y la indescriptible Verdad, atravesando al ser, al no-ser, como la carne de este cuerpo, dando e intercambiando el don de Gracia en todas las circunstancias.

Así es Ágape. Esta es la belleza indescriptible de lo que se revela en todos, esta es la celebración de cada instante, desde el instante en que te encuentras en ese instante presente. Así que la risa y la sonrisa son los atributos de su esencia y naturaleza.

En el tiempo cero que abarca cada vez, cada sufrimiento y cada alegría, poniendo fin a toda separación, división y fragmentación, éste es el estado natural, el de la verdad, donde ninguna sombra puede alterar o modificar el brillo de la esencia de la verdad, expresándose en el corazón del Corazón, sino en cada uno de vuestros sentidos, en cada una de vuestras acciones.

En el silencio como en el movimiento, la danza de la evidencia se revela cada instante y crece cada minuto, dentro de la ilusión del tiempo, donde no hay más distancia, donde no hay más espacio, y sin embargo todos los sueños y espacios están incluidos.

El don de gracia te invita, en cada ocasión y en cada circunstancia, a la intensidad del Amor, que no depende de nadie, que no depende de ninguna condición o límite, abarcando cada mundo, como cada célula, con la misma intensidad.

Esto es Ágape, don de Gracia y don de la Vida, que no necesita apoyo ni expresión. Esta es la alegría, este es el propósito de aquello que no tiene fin y que jamás ha comenzado, y que escapa a cualquier definición o sueño, y que sólo puede ser vivido en su totalidad.

Ágape, lo que realmente eres, pone fin al significado y a la idea de ser un personaje o una forma, perteneciente a un determinado mundo, o a un determinado origen.

La vida te invita, en tu vida, sea lo que sea, a ser esa belleza, no dependiente de una plástica visual, una palabra o una mirada, sino simplemente de tu disponibilidad en el corazón del momento presente.

En esta aceptación irrefrenable de la Vida, tu verdad se revela, común en todos, en la misma igualdad, sin conocer límites, sin marco ni definición, donde todo se da y donde todo es dado, en abundancia y profusión.

Ágape dentro de ti, Ágape fuera de ti, donde captas que no hay ni fuera ni dentro, y donde hay el milagro permanente de la misma cosa, que no se puede definir, que no se puede encerrar, que no se puede idealizar. Porque Ágape es simplicidad, y también evidencia. Evidencia de Vida, acabando con el sueño, acabando con cualquier carencia, así como con cualquier cuestionamiento.

En el corazón del Corazón, como en el corazón de cada célula de este cuerpo perecedero, está inscrita la misma verdad. Donde el silencio llena el espacio y el tiempo mucho más que las formas y mucho más que las palabras.

Ágape. Temblor y vibración de alegría, pero también gran silencio, donde todo lo que ha surgido, donde todo lo que ha aparecido en un momento u otro, dentro de la conciencia, se encuentra en una cosa, se encuentra en la última danza, donde todo es alegría, donde todo es ligereza.

Entonces, el fuego ígneo es una hoguera que enciende y consume todas las ideas y todos los sufrimientos, de modo que la libertad ya no puede experimentar el más mínimo obstáculo, la más mínima oposición, o la más mínima confrontación, donde la parte superior e inferior, el interior y el exterior, se unen en esta misma danza, en este mismo instante del eterno presente, donde el simulacro y lo sagrado no son más que danzas de ilusión y lo efímero, donde todo es Uno y el Uno está en todo, donde todo está resuelto, porque todo ya está resuelto, ya ha sido vivido, y finalmente es acogido, aceptado y vivido.

Tal es el don de la Vida, tal es el don de Ágape. Porque Ágape es el único nombre, es el único Verbo que jamás se ha extinguido, ni siquiera dentro del sueño más profundo, ni dentro de la división, ni tampoco en la separación, donde nada puede ser fragmentado, quitado, contado, ni siquiera descontado, donde el aliento y el ritmo se vuelven idénticos en todos los corazones que lo escuchan, en todos los corazones que lo aceptan, ignorando todas las circunstancias, y atravesando todas las condiciones.

Ahora eres Ágape. Donde el sueño, incluso el más seductor, sólo puede pasar, sólo puede desaparecer, en la majestad del Amor. Donde no necesita ser traducido por ningún sentimiento o apego, por ningún vínculo o unión en absoluto. Porque en Ágape, todo es Uno y todo está unificado.

En el corazón de la Verdad, todos los mundos son vistos como un sueño que pasa, acompañado por la conciencia, por el deseo de probarse a uno mismo, y de encontrarse a uno mismo. Mientras que jamás, a pesar de las circunstancias, has sido capaz de perderte o extraviarte, sino simplemente creer que debes encontrarte fuera de lo que eres, fuera de los demás, participando en el mismo sueño y en el mismo reto, el de acogerte a ti mismo, sin restricciones, sin condiciones.

Ágape te invita a restaurarte, ante cualquier historia, ante cualquier forma, sino ante un pasado que no puede ser fechado y que no es ni pasado ni futuro, sino simplemente en el instante, en el instante en que la inteligencia de la Luz te lo revela. Donde el Corazón y la Verdad toman todo tu espacio interior, como todas las resonancias externas, donde tu persona sólo puede inclinarse y honrar tanta gracia y tanta paz, tanta alegría y tanta certeza.

Así eres, más allá del ser y del no-ser, atravesando toda carne, atravesando todo corazón, despertándolo en sí mismo, un instante que nunca termina, porque siempre está presente y no depende ni del ayer ni del mañana, sino simplemente de tu presencia.

...Silencio...

Escuchad, más allá del significado de mis palabras, y escuchad, más allá de todo entendimiento, la alegría de la libertad que canta alrededor de vuestra cabeza y que se vive en cada una de las células de este cuerpo. Tú, el hijo del Hombre, tú, el héroe que se reconoce a sí mismo o que lo ignora, el héroe de Ágape, el héroe de la verdad.

...Silencio...

Escuchad y escuchad también, en el espacio de mis palabras, lo que este silencio dice a vuestro corazón y a vuestra eternidad. Donde cada hijo y cada carne es sólo la carne de su propia carne, sin necesidad de filiación, herencia o genes, sin necesidad de convenciones, roles o funciones.

Así es la indescriptible belleza del Amor que se vive, sin condición alguna. Donde tu historia y tu persona no pueden sobrevivir ante tanta intensidad, ante tanta lucidez.

...Silencio...

Escucha y oye el ritmo de tu corazón. Escucha y oye el accionar de la resonancia en el corazón de cada persona. Existe tu única certeza, donde nada puede faltar, donde nada puede ser cuestionado, donde te reconoces a ti mismo, más allá de la criatura, creador de ti mismo, creador de cada mundo, creador de cada sueño y de cada manifestación.

Se vive en tu vida cuando se convierte en Vida.

Déjate consumir, porque en esto jamás volverás a tener sed, en esto estarás entero y completo. Donde no necesitas medir, donde no necesitas separarte, porque todo es Uno, porque todo eres tú. En el niño que se muere de hambre, como en el ser de Luz que se acerca a ustedes, y que es ustedes, ustedes son de todas partes, al mismo tiempo que no están en ninguna parte.

...Silencio...

Escucha y oye la resonancia de tu corazón en el corazón de Ágape. No necesita palabras, no necesita imágenes, no necesita un futuro, sólo te necesita a ti. Y esta necesidad es también evidente y segura de que nada puede volver a sacudirse, que nunca puede ocultarse.

Vosotros sois ciertamente el Camino, la Verdad y la Vida, pero sois anteriores al Camino y la Verdad, y a la Vida misma, estáis en el origen de la Vida, como en el origen de vuestra vida, y sois el cumplimiento y la coronación.

Déjame llevarte al corazón de tu corazón, déjate ser, déjate vivir, por el don de gracia, por la sonrisa de la verdad. Creyeron que estaban separados, pensaron que estaban divididos, pensaron que fueron amputados. Pero fue un juego que tú mismo creaste, donde no hay responsabilidad, ni culpa, ni autoridad. Porque tú eres el que lo autorizó y se lo dio.

Ríndete a la verdad y la verdad te encontrará. Porque está inscrito para siempre, tanto desde el origen de la conciencia como desde el origen de la manifestación. Sólo esta verdad, por ser absoluta, no puede fluir ni perderse.

Entonces, Ágape danza en tu corazón como en cada corazón, como entre cada corazón, en este instante. Este es el don de Ágape, este es el don de tu verdad, donde nada puede pertenecerte, porque todo ya eres tú, porque no podría ser de otra manera o diferente.

Entonces, el resplandor de vuestro fuego sagrado, enciende cada corazón que se cruza o se encuentra. Pasa a través de tus ojos, a través de tus manos, a través de tus palabras, a través de tu sonrisa y a través de tu silencio. Porque todo es sólo un pretexto y una oportunidad para vivir la verdad, para vivir lo indecible.

No puedes oponerte, no importa lo que pienses, no importa lo que creas. Sólo puedes darte la acogida a ti mismo, en lo que eres en este momento. Cualesquiera que sean tus apariencias, cualesquiera que sean los altibajos de tu vida, sólo contribuyen a la inmutabilidad de tu presencia y ausencia, irradiando desde tu carne, en este mundo como en cualquier otro.

Porque no hay distancia y en verdad, el tiempo y el espacio no cuentan, porque pertenecen al sueño y a lo que está sucediendo.

Así que, sí, en la belleza del momento presente, tu corazón habla el lenguaje del silencio y el lenguaje silencioso de Ágape.

...Silencio...

Escuchad y oíd la danza de vuestro corazón, prendeos fuego con el fuego ígneo de la verdad, animaros y regeneraros, por el don de la gracia que sólo podéis daros y daros a vosotros mismos, dándooslo a cada uno, sin hacer distinción alguna, sin hacer diferencia alguna, porque la diferencia pertenece a la apariencia, al tiempo que pasa y al espacio que separa.

No se puede separar de quien realmente eres. Jamás has podido escapar de ello. Cualesquiera que sean los sufrimientos y peligros de tu vida, recuerda lo que no es ayer, recuerda lo que no es mañana, sino lo que está presente en el instante eterno de tu presente.

Escucha y oye el coro de ángeles cantando en tu cabeza. Es el canto de tu corazón, que tu corazón lleva consigo en las últimas ilusiones que tu cabeza crea. Tú eres esto y lo otro. Y eso es esencial.

Sólo puedes darte la acogida a ti mismo como a todos, en este espacio como en cualquier otro.

Déjate amar sin ser molestado ni avergonzado por la intensidad de este Amor indecible que no es de ningún mundo y que sin embargo está en cada célula de cada mundo como en cada sueño.

...Silencio...

Y cuando mis palabras se espacian, el espacio desaparece.

...Silencio...

En el ritmo de las palabras de Ágape, lo inefable está escrito. Tu verdadero nombre, si todavía quieres llamarte a ti mismo, es Alegría, y tu nombre es Paz. No hay otros nombres, no importa cómo se vea tu forma, no importa lo que tu conciencia te diga, no importa lo que tu vivencia te diga.

Porque es en el silencio que te revelas, completa y enteramente. Porque es en este silencio que aparece el Paraíso Blanco, donde todos los elementos del sueño se disuelven al mismo tiempo.

Donde tú estás, estoy. Donde estoy, tú estás. No hay otro lugar en el corazón de la verdad.

Permanece disponible como el soy. Sea sincero y auténtico. No es un esfuerzo, no es una adquisición, sino una simple restitución a ti mismo.

...Silencio...

Escuchad y oiréis mi súplica sin palabras, y comprenderéis la evidencia de ello, y viviréis la certeza de ello. Ningún sueño o mundo puede asumirlo y comprenderlo, sino simplemente acogerlo, simplemente vivenciarlo.

...Silencio...

Escucha el silencio de la verdad.

...Silencio...

Para que este instante no muera jamás y no se olvide ni se deje de lado.

...Silencio...

No puede haber carencia, no puede haber vacilación, en lo que mi silencio les dice.

...Silencio...

Cada corazón es tu corazón, cada vida es tu vida. No es un peso para llevar, sino una ligereza para recuperar. Es tu deber, es tu don.

...Silencio...

Déjate llevar, en Ágape.

...Silencio...

Escucha y oye. El juramento y la promesa han sido revelados. Entonces despiertas del sueño de la conciencia, del sueño de la falta y el sufrimiento.

...Silencio...

Y allí, en esta paz, en este silencio magnificado, ¿qué más puedes o quieres pensar, qué quieres imaginar o soñar que es más bello y más intenso que eso?

...Silencio...

Esta es la verdad de la fusión del ser y el no-ser a través de su carne así como de toda la carne.

...Silencio...

El amor que eres, el amor que habitas. Todo lo demás se ha ido, todo lo demás es una carga. Ágape es ligero.

Tal es el instante del presente, tal es el instante de mis silencios y de mis palabras, a las que tu silencio responde. Donde no se necesitan más palabras.

...Silencio...

Esto está sucediendo ahora.

Reconózcase a sí mismo. Acéptese a sí mismo. No hay nada que juzgar, porque no todo lo que pasa es verdad y Ágape jamás será un juicio, sino el perdón y el don de gracia permanente e incesante.

...Silencio...

Te amaste a ti mismo, y te amarás a ti mismo, sin medir nada, sin restringir nada, porque es tu naturaleza y tu esencia, y porque es la primera y última manifestación. Este fue el juego de la conciencia, y ustedes no son sólo esa conciencia, sino cualquier conciencia, en cualquier escala y en cualquier dimensión del sueño.

...Silencio...

Ahora es el momento de cerrar mis palabras. Están grabadas en letras de fuego en el corazón de tu corazón.

...Silencio...

Saludos, Abba. Saludos, Ágape.

...Silencio...

Y podrás encontrarte en cada instante, en estas palabras y en estos silencios pronunciados, simplemente con tus manos que vendrán a ser colocadas a cada lado de tu cuerpo. Porque este cuerpo ilusorio es el resonador perfecto de lo que realmente eres.

Y se te da a ti.

...Silencio...

Te saludo y te amo como sé que tú me amas, porque somos el mismo Amor, porque somos la misma verdad.

Así que sé verdadero y sé auténtico, y entonces estarás completo, y entonces estarás entero.

...Silencio...




Ágape
Ágape
Ágape
Hana Hata Abba

...Silencio...

Todo es perfecto y todo es perfección, tan pronto como dejas la mirada de la ignorancia, la mirada fragmentada, la mirada de la forma, para mantener sólo la mirada más allá de cualquier forma, donde te ves a ti mismo, en verdad.

...Silencio...

Vete en paz, en el corazón de ti mismo, y vete en paz donde la Vida te lleve.

Todo es perfecto. Porque Ágape es la perfección.

...Silencio...

Te saludo.

...Silencio...

Atouns Ma Kaya
Brémis Kaya



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A travès de Jean Luc Ayoun
Les Transformations.


Transcripción del francès: https://www.facebook.com/Transcriptionsfr-784909108558566/
Traducciòn al español: LMF


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